¡Adelante, aurrera, por Navarra! Este es el eslogan que me inventé la noche del pasado domingo al conocer los resultados electorales de Andalucía. ¿Y si hubieran ido juntos Adelante Andalucía y Por Andalucía?. ContigoNavarra / Nafarroa Zurekin se va consolidando. No es la unidad de la izquierda porque en España eso es una quimera, por inalcanzable, y en Navarra una utopía, por posible aunque poco probable. No es un juego de palabras. Es castellano, la lengua cuya riqueza transita a duras penas por las aulas, acosada por el euskera y el inglés. Así que entrelazada es como veo a la izquierda en Navarra de cara a las urnas en 2027. Todo lo que pase desde el 14 de mayo en el Parlamento foral hasta esa fecha es y será en clave electoral.
Así que vuelvo al teclado para componer textos ajustados al momento presente, esperanzados en ser leídos, alabados o rechazados. Hemos construido una sociedad tan egoísta, tan de intereses privados, tan hipócrita en lo social, que sólo mejorando individualmente la actitud de cada persona lograremos recuperar aquellos años 80 tan prometedores. Lo siento jóvenes, pero hay que ser mayor de 60 años para poder creer en una regeneración social. Pienso que nos equivocamos mucho y hemos corregido poco.
Hubo un terremoto el pasado jueves 14 de mayo en el Parlamento foral. Con la educación como fondo y con las cifras de escolarización de niños y niñas de tres años para el próximo curso en la forma. Adaptaciones del mapa escolar ha habido siempre. Los números reflejan la importancia que tiene el sentir de las familias. Tenemos derecho a la libre elección de colegio para nuestros hijos. “Elijo un colegio privado que me lo soluciona desde los 2 a los 18 años y además gratuito que para eso pago los impuestos “.
Es toda una ideología: la libertad sin cortapisas. Esta idea es tan hiriente para un sector de la población que se considera de izquierdas, que debería servir para ampliar el abanico ajustando los entrelazos. La escuela pública se convierte en santo y seña para quienes opinamos que la libre elección que contempla la Constitución es dentro de la amplia red de centros públicos. El invento de los colegios concertados fue una concesión del PSOE a la derecha, que pagamos parcialmente todos. No me pregunten por qué son más solicitados los que más cuota voluntaria mensual tienen. Es una falacia que los conciertos facilitan el acceso a una escuela privada de calidad a las clases más vulnerables y humildes. A PP y PSOE les sirve para dar continuidad al bipartidismo peculiar que hay en España desde la Transición. No son alternativa, son alternancia. Sufren el prurito de Vox y la izquierda entrelazada, pero entre ellos son incapaces de consensuar un proyecto-base de Estado. En democracia el pueblo es soberano y viene soberano y deja a la izquierda dividida como poder marginal, sin capacidad de influencia más allá de momentos y asuntos puntuales. Esto para mí es grave, porque al cabo de cinco décadas nos ha llevado a expresiones como: no nos representan, no merece la pena ir a las urnas, los políticos son todos iguales… Es lo que oímos en el ascensor a aquellas personas que nunca faltan al voto y que votan derechas. De aquí la necesidad de entrelazarse. Tiene que haber una sola papeleta y un programa que acabe con el abstencionismo. Y esos votos han de ser intergeneracionales y deben superar los años de división, supremacismo y ejemplaridad. Seamos humildes para los cambios radicales que se precisan. Contemos lo que sabemos.
Llevo ya 13 años jubilado de las aulas, aunque sigo de voluntario dos horas a la semana en un colegio público modélico de la Cuenca de Pamplona. He pasado por la Escuela de Idiomas de Pamplona en francés, inglés y euskera. Sigo intentando hacerme entender en español. Desde el otoño de 2015 estoy inscrito en Podemos ahal dugu; “he visto cosas que no acierto a explicar y que nadie entendería”, pero seguimos aquí, entrelazando, convencidos de la alta calidad de la enseñanza pública en Navarra y deseando que sea más solicitada. La educación no va solo de números y de letras. Esa fue la lección dada el pasado jueves 14 de mayo. En ContigoNavarra/NafarroaZurekin ya conocemos el resultado de la aplicación de ese Proyecto de Ley de UPN, enmendado por EHBildu y aprobado con la abstención de Geroa Bai. Me asusta la conclusión: ¿Puede el Parlamento foral inducir a malversación de fondos y/o prevaricación al Gobierno de Navarra en la persona del consejero Carlos Gimeno? ¿La bajada lineal y universal de la ratio, que tantos sindicatos anhelan para abrir nuevas aulas y aumentar el número de profesores se va a pagar con el dinero que se necesita para vivienda, dependencia, regularización de inmigrantes, renta básica, etcétera?. ¿Y todo esto so pretexto de la defensa de la libertad?
Terminaría, pero no me atrevo, con un ¡A las barricadas!