Hace ya más de cuarenta años el eximio Manuel Ramírez Jiménez, maestro de juristas y catedrático de Derecho Político, advirtió en un libro sobre lo escasos y limitados que son los cauces de participación ciudadana que contempla nuestra Carta Magna, dada la gran importancia que nuestra Ley de Leyes da a los partidos políticos. Quizá sea el ámbito municipal el que más ocasiones nos ofrece de ejercer como ciudadanos conscientes y responsables en la búsqueda del interés vecinal.
Durante estos últimos años, vecinos de Cabanillas, con sus manos desnudas y de forma absolutamente desinteresada, han luchado por conseguir algo que parece, a tenor de lo acordado recientemente, una realidad: que el Ayuntamiento cobre cerca de doscientos mil euros por la ocupación de su comunal. Por lo que hemos podido leer, los ocupantes de los terrenos afirman y el Ayuntamiento corrobora que, aunque nada nos debían, nos van a pagar para evitar líos. Bienvenida sea la ocurrencia si ha servido para cobrar.
Tras estos años tan estimulantes en los que hemos aprendido un montón, no solo de derecho, sino también de conocimiento humano, únicamente queda dar las gracias a los que siempre creyeron en esto, sin olvidar a todos aquellos y aquellas que, por cualquier razón, no han hecho sino poner trabas y repetir como papagayos manoseadas fórmulas mal aprendidas para aguar la fiesta a los cabanilleros y cabanilleras de bien.
Muchos se pondrán ahora las medallas de lo conseguido. Es normal y propio de políticos y leguleyos, claro.
A todos, enhorabuena.