Según datos publicados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, se calcula que en España más de 13 millones de vehículos utilizan diésel en sus motores y más de 11 millones son considerados vehículos de gasolina. A estos coches había que sumar los híbridos eléctricos y los híbridos enchufables que, en su mayoría, también utilizan la gasolina para circular. Y todo ello no queda ahí.

Más de 13 millones de vehículos utilizan diésel y más de 11 millones son de gasolina

El número de vehículos que utilizan diésel o gasolina aumenta si se tiene en cuenta las casi cuatro millones de motocicletas, entorno a cinco millones de camiones y furgonetas o 60.000 autobuses. Los conductores de una gran parte de estos vehículos tratan de ahorrar en combustible.

En esa misma línea desde el RACE (Real Automóvil Club de España) indican que, "la clave para que un coche consuma menos es que el motor trabaje en condiciones de máxima eficiencia. Esto se consigue con cuatro pautas: Circular a una velocidad moderada, con una marcha larga, que el motor gire a bajas revoluciones (en un par motor eficiente) y que tu conducción no sea brusca".

Estos son los días más caros para echar gasolina, según el RACE

Dónde está la gasolinera, cuánta competencia tiene alrededor o cómo se está moviendo el mercado energético en ese momento determinan el precio de la gasolina. También influye el día en el que se vaya a . Desde RACE indican que "el lunes suele ser el día más barato. Después del fin de semana, cuando aumentan los desplazamientos y, con ellos, el consumo, muchas estaciones ajustan precios a la baja al arrancar la semana".

Con este dato encima de la mesa, los especialistas de esta entidad señalan que "si el inicio de la semana suele dar un pequeño respiro, el final hace justo lo contrario. Viernes y sábado concentran buena parte de los repostajes previos a escapadas, viajes o desplazamientos más largos, y esa mayor demanda suele reflejarse en precios más altos. No ocurre en todas las estaciones por igual, pero sí con la suficiente frecuencia como para que se note. El domingo, por su parte, se mueve en una especie de punto intermedio. En algunos casos mantiene todavía precios elevados, arrastrados por la dinámica del fin de semana; en otros, empieza a reflejar ajustes antes del lunes. Todo depende del tipo de estación y de su entorno, pero la lógica es bastante clara: cuando más gente necesita repostar, menos margen hay para abaratar".