PAMPLONA. Pocas veces habíamos visto una infraestructura más inestable. Este puente de Volgogrado se balancea como un columpio afectado por sacudidas subterráneas y por el fuerte viento. La estructura de hormigón, de más de dos kilómetros de largo, sufrió la pasada semana una oscilación de amplitud de más de un metro.
El puente sobre el río Volga en Volgogrado fue cerrado y no será reabierto hasta que no se hayan esclarecido las causas del fenómeno y no se garantice plenamente la seguridad.