El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado este domingo que está “en contacto” con Cuba, país caribeño que, en sus palabras, “quiere llegar a un acuerdo”, aunque ha precisado que antes se ocupará de Irán, pese a que en las últimas semanas ha mantenido un tono de amenaza hacia la isla.
Trump asegura que Cuba quiere negociar
“Cuba es un Estado fallido que también quiere llegar a un acuerdo y creo que muy pronto llegaremos a él o haremos lo que sea necesario”, ha afirmado el mandatario en declaraciones a los medios desde el Air Force One.
No obstante, ha matizado que, aunque su Administración está “hablando” con Cuba, se ocupará “de Irán antes que de Cuba”.
Convencido de que el pueblo cubano lleva “50 años esperando”, el inquilino de la Casa Blanca ha señalado que hay muchos ciudadanos de la isla que residen en Estados Unidos tras haber sido “expulsados de forma violenta y cruel” y cuyas familias, ha dicho, “fueron asesinadas”.
“Cuando me fui hoy de Palm Beach, había miles de personas en la carretera. Eran de Cuba y de Venezuela. Todas muy amables, agitando la bandera estadounidense”, ha asegurado, alardeando de que “mucha gente estupenda” procedente de esos países “casualmente vota a Trump”.
La Habana defiende el diálogo con respeto a su soberanía
Este pasado viernes, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó conversaciones entre funcionarios de su Ejecutivo y Washington con el objetivo de encontrar una salida “por la vía del diálogo” a la actual crisis.
En ese sentido, el dirigente cubano subrayó que cualquier negociación debería desarrollarse “sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y a la autodeterminación” de la isla.
Díaz-Canel también reconoció que el “bloqueo energético” que atraviesa el país ha generado un fuerte malestar entre la población, ya que, según indicó, “hace tres meses que no entra combustible a Cuba”.
Trump arremete contra el Tribunal Supremo y contra Powell
En paralelo, Trump ha cargado este domingo contra el Tribunal Supremo de Estados Unidos, al que ha calificado de “inepto y vergonzoso” por negarse a citar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en la causa abierta por la renovación de la sede del banco central.
“Este tribunal, completamente inepto y vergonzoso, no es lo que nuestros maravillosos fundadores pretendían que fuera la Corte Suprema de Estados Unidos. Están perjudicando a nuestro país y seguirán haciéndolo”, ha escrito en redes sociales.
El mandatario ha lamentado que Powell “ni siquiera sea investigado por su horrible gestión”, al considerar que ha provocado “miles de millones de dólares de sobrecoste y años de retraso” en las obras de renovación del complejo de la Fed.
Trump reaccionó así después de que el juez federal James Boasberg suspendiera el viernes las citaciones emitidas por el Departamento de Justicia al considerar que la causa abierta contra Powell es “política, endeble e infundada”.
El presidente ha acusado al magistrado de ser un “juez chiflado, desagradable, corrupto y totalmente fuera de control” y ha reclamado que sea apartado de los casos que afecten a su Administración. Asimismo, ha reiterado su convicción de que las elecciones de Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020, en las que perdió frente a Joe Biden, fueron fraudulentas y ha criticado también el fallo judicial que declaró ilegales sus aranceles. “Los tribunales tratan a los republicanos, y a mí, de forma tan injusta. Están altamente politizados”, ha concluido.