Israel confirmó este sábado la muerte de Izz al Din Al Haddad, máximo responsable de las Brigadas Al Qassam en la Franja de Gaza, en un ataque ejecutado el viernes por la noche en el barrio de Rimal de la ciudad de Gaza. Al mismo tiempo, sus fuerzas continuaron bombardeando el sur del Líbano, un día después de acordar extender 45 días más la tregua con Beirut, mientras cientos de desplazados libaneses siguen viviendo a la intemperie preguntándose dónde está ese alto el fuego.
El Ejército israelí y el Shin Bet anunciaron conjuntamente la eliminación de Al Haddad, a quien atribuían el liderazgo de la rama armada de Hamás tras la muerte de Mohamed Sinwar en 2025, y al que acusaban de mantener rehenes bajo su mando en la capital gazatí. Un alto cargo de Hamás confirmó también su muerte, refiriéndose a él como un "mártir", aunque deslizó la versión del movimiento: "Israel asegura que el mártir era el único negándose a entregar las armas del movimiento y que por eso fue atacado, a pesar de la flexibilidad del movimiento a este respecto". El funeral se celebró este sábado en una mezquita de la ciudad, donde también estaban los cadáveres de su mujer y su hija, que se enmarcan dentro de las siete personas que murieron en el bombardeo. Así, ya son más de 850 fallecidos desde que comenzó el alto el fuego en Gaza en octubre de 2025.
Pese a ello, Hamás aseguró mantener su compromiso con el acuerdo. "Enfatizamos que los mediadores deben apelar a Israel a adherirse a lo pactado", subrayó la misma fuente.
Violación de la tregua en Líbano
En paralelo, Israel atacó este sábado varios puntos del sur del Líbano, apenas veinticuatro horas después de que representantes israelíes y libaneses acordasen en Washington, con mediación estadounidense, prolongar su tregua durante 45 días más. Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa, los bombardeos de artillería en torno al cruce de Srobbin dejaron un muerto y un herido y hubo más acciones en las regiones de Bint Jbeil y Tiro, donde un ataque contra una vivienda causó un número indeterminado de víctimas. El grupo chií Hizbulá, ausente de las negociaciones de Washington, reivindicó por su parte un ataque con drones contra tropas israelíes en Khiam.
Desde el inicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo han muerto en el Líbano 2.951 personas y otras 8.988 han resultado heridas.
La realidad sobre el terreno choca frontalmente con la narrativa diplomática. Al cumplirse un mes de la entrada en vigor de la tregua, decenas de familias permanecen desplazadas en descampados de Beirut. "¿Qué alto el fuego? ¿Dónde hay alto el fuego?", preguntaba una mujer instalada con su familia bajo lonas cerca de la costa. Desde el inicio de la tregua formal, Israel ha matado a al menos 380 personas y el número de desplazados en albergues oficiales roza los 130.000.
Su hija pequeña sufrió una crisis nerviosa tras un bombardeo y lleva semanas sin poder controlar el temblor. "Si ve un avión de guerra pasar por aquí entra en pánico y se altera totalmente", describe la madre. Para un vecino del pueblo fronterizo de Ramyeh los desplazamientos encadenados llevan ya casi tres años. "Nunca nos dejaron volver", afirma. Su petición es sencilla: "Solo que me saquen a los israelíes y no quiero nada más".