Al menos 90 personas han fallecido y cerca de una decena más continúan atrapadas bajo tierra tras un accidente ocurrido este viernes tras una explosión en la mina de carbón de Liushenyu, ubicada en el condado de Qinyuan, provincia de Shanxi, en el norte de China, según han informado las autoridades locales.
Previamente, la agencia de noticias china Xinhua había reportado que, hasta las 06.00 horas (hora local) de este sábado, un total de 201 personas habían sido llevadas a superficie de forma segura, al tiempo que continúan las labores de rescate, mientras que alrededor de 40 personas permanecían aún bajo tierra, incluidas 16 en estado crítico.
En el momento del incidente, producido en torno a las 19.29 horas (hora local) de este viernes, un total de 247 empleados se encontraban trabajando en la mina, cuyos niveles de monóxido de carbono "superaran los límites permitidos en una mina de carbón en la ciudad", según ha informado el mismo medio.
Tras darse a conocer el suceso, el presidente chino, Xi Jinping, ha dado "importantes instrucciones" a los equipos desplegados sobre el terreno, a los que ha instado a hacer "todo lo posible" por encontrar y rescatar a las personas que continúan en paradero desconocido, así como a atender a todos los heridos.
Las autoridades chinas han detenido a los responsables de la empresa implicada, de acuerdo con el diario 'China Daily', si bien por el momento no han trascendido más detalles sobre la posible causa del accidente ni sobre las circunstancias del mismo.
Las minas de carbón, material con el que China genera en torno a un 60% de su energía, siguen registrando una alta siniestralidad, aunque en los últimos años el número de accidentes mortales se ha reducido de manera significativa.
El sector minero chino registró más de 3.000 muertes entre 2018 y 2023, cifra que sin embargo supuso un descenso del 53,6% con respecto al lustro anterior, según datos oficiales.