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Aúpa la enseñanza pública

nO sé muy bien por dónde empezar. Estoy mucho más que mosqueada. El colegio público de infantil y primaria de Mendillorri de arriba tiene todavía un montón de deficiencias y ahora nos venden la moto de que van a construir en 9 meses un instituto de secundaria que va a tener de todo, vamos, que va a ser la envidia de Pamplona. Ja! Estamos en crisis, no hay dinero para nada y vamos a hacer en Mendillorri un segundo instituto, para que nos comamos en el barrio los juveniles de Erripagaña, Sarriguren y demás. ¡Eso es planificación!

Bueno, al grano, que viendo que hay para construir lo que dicen que van a hacer yo quiero que de una vez por todas solucionen las deficiencias que venimos sufriendo en Mendigoiti-El Lago desde que se creó, hace ya unos añitos.

1. El vertedero del patio. Para los que no lo conozcan se trata de un terreno de 2.343m2, separado del patio por una verja incompleta (que desde que hicieron no sé qué obra, falta un trozo) y con un par de portezuelas metálicas que también están medio rotas y oxidadas y que se cierran con un simple pestillo, vamos que como si no hubiera nada.

El caso es que está lleno de piedras, no pequeñas precisamente, alambres y restos de obras. Es justo el parque de juegos que falta en Maristas, por decir uno.

He oído que hay un proyecto para una huerta, unos frontones, un rocódromo,? Cualquier cosa menos lo que hay. Incluso cuando la primera idea del departamento de Educación era poner allí unos barracones para l@s alumn@s que no tienen sitio en el reciente instituto del barrio, pensé que por lo menos esos terrenos se limpiarían, aplanarían y en un futuro, cuando los barracones no fueran necesarios, quedaría utilizable.

2. Escaleras entre los patios: Las escaleras que unen los 3 niveles de patios son demasiado estrechas y empinadas, sin pasamanos, todo un peligro para l@s niñ@s más pequeños que pasan en el cole la mayor parte de su horario.

3. Cuando el suelo de todo el patio está mojado, es una pista de patinaje, sobre todo el inmediato a la salida de las aulas. Un resbalón en semejante suelo suele tener como consecuencia un buen cabezazo contra el duro cemento. Pero el problema va a ser que los chicos y chicas corren en lugar de ir pisando huevos. ¿Dónde se ha visto niñ@s salir de clase con cierta alegría, saltando y corriendo?

4. Los postes de las canastas de baloncesto: unos buenos postes de metal en el lateral de las canchas. Por si alguien no se ha clavado un hierro oxidado en el vertedero, no se ha caído por las escaleras o no se ha abierto la cabeza resbalándose en el cemento mojado, ahora tiene la oportunidad de partirse algún huesico contra una de estas barricadas. Lo suyo es que no hubiera o que estuvieran protegidas, pero otra que nos comemos.

5. El techo de aluminio que cubre parte del patio más cercano al edificio: es plano, para que los balones se encalen y lo suficientemente bajo para que los chavales puedan subir a por los balones y corretear por encima, otro despropósito.

He querido poner algún toque de humor en el artículo por no resultar demasiado amargo, pero la verdad es que es realmente indignante. De todos estos casos existen personas que han sufrido daños y lesiones, e incluso en los más graves, informes médicos que así lo atestiguan. Yo creo más bien que se está hundiendo la enseñanza pública y beneficiando la privada, que casualmente en Pamplona es toda religiosa. ¿Tanto supone poner un autobús de 60 plazas en vez de uno de 50? ¿Cuánto se "ahorra" quitando 7 horas de pedagogía terapéutica? Luego se les llena la boca en el departamento de educación con la calidad, la excelencia y la virgen santa. Y venga de pizarras digitales que aparentan mucho. Primero vamos a equipar la enseñanza pública al mismo nivel que está ahora la privada y luego ya concertamos, si queda.