Aoiz, testigo de la cantera de dantzaris
1.2oo dantzaris txikis se dieron cita en la villa, que acogió por vez primera el dantzari txiki eguna de navarra
Pequeños pero grandes, desde los nueve años, vivieron una de las salidas que viven sin duda como una de las más importantes del año, preparada con esmero y meses de antelación. Miles de dantzaris txikis bailaron y desfilaron por las calles agoizkas, desplegando su motivación en una jornada ilusionante, desde las 11.00 horas, hasta pasadas las dos de la tarde, a pleno sol o entre las amenanzantes nubes que, sin embargo, no soltaron ni una gota de agua en toda la mañana. "Ha habido suerte, era nuestra gran preocupación", señalaron Mikel Villanueva, Miguel Urrestarazu y Josu Royo, de Angiluerreka Elkartea, Grupo de danzas de Aoiz y Nafarroako Euskal Dantzarien Biltzarra, organizadores y grupo anfitrión del evento, que tomaron el relevo a Berriozar en la pasada edición.
La tradición de danzas que tiene la villa, el esfuerzo de Angiluerreka por mantenerlas, el grupo local que pasa del centenar de miembros y el de txistus, fue suficiente para que se animaran a tomar el testigo de esta cita anual cuyo próximo destino no se conocerá hasta septiembre. "Este es un pueblo donde la cultura importa mucho y en el que la gente responde. Sabíamos que podíamos y creo que nos ha salido casi perfecto con la ayuda de 150 voluntarios", expresó Miguel Urrestarazu.
Su esfuerzo por organizar el evento fue reconocido en el acto final en el campo de fútbol, donde Irantzu Zabalza, presidenta de la Federación de Dantzaris de Navarra, entregó a Mikel Villanueva, de Angiluerreka, una maquila, símbolo de mando como agradecimiento por su labor. Josu Royo, también de la federación, extendía los agradecimientos a todos los pueblos que rodean a Aoiz , colaboradores de la jornada. "Entre todos han hecho un trabajo excepcional. Es la labor de todo un año y han logrado un éxito total", manifestó satisfecho.
No era para menos. Aoiz estuvo ayer impresionante, lleno de danzas, música y color, en un día en el que gozaron, además de los miles de niños que participaron, todos los visitantes que les acompañaron en su recorrido. Los 32 grupos de dantzaris txiskis,habían sido repartidos por la villa y las localidades cercanas. Desde las once de la mañana,llenaron sus calles y plazas de danzas variadas y trajes de estreno para la ocasión. Grupos veteranos, como el Alai Gaztea, los txikis de Duguna, o el grupo Yona, de Cortes, que se estrenó con 40 niños de seis a catorce años. Algunos se habían levantado a las siete y media de la mañana, pero con ganas, declaraba su monitora, Ainhoa Loscos. "Para ellos es algo muy grande, bailar el Paloteado de su pueblo fuera, que lo ensayan durante todo el invierno, les merece la pena. Era su primera participación en el Dantzari Txiki. No así para los del Alai Gaztea,uno de los nueve grupos de Pamplona. Su responsable, Ángel Leza, acudió con más de noventa niños, más sus monitores y la fanfarre. "Hemos participado desde siempre. Este es un gran día para ellos porque tienen una oportunidad bonita y estimulante de convivir con otros grupos y actúan todos los que vienen", dijo Leza. Los del Alai Gaztea fueron de los primeros en la kalejira. Bailaron Zazpi Jauziak y Txulalai. Luego en el acto central final, todos juntos, Polka Pik, Lantzeko Zortzikoa, Neska Dantza de Jaurrieta y el aplaudido Txotxongilo. Después, todos se fueron de comida. "A la vista está que las danzas en Navarra gozan de buena salud", apuntó Leza.