El niño Xuban Zaldain será hoy investido rey de la faba en la villa de amaiur
TIENE 11 años, estudia sexto curso de Primaria "con buenas notas y el año que viene a Lekaroz, al instituto", y es bastante posible que esta noche pasada los nervios le hayan impedido dormir, o quizás no, gracias a su temperamento abierto y jovial, de chaval despierto y siempre sonriente. Hoy, para Xuban Zaldain Arribillaga será un pequeño gran día, cuando sea coronado, alzado sobre el pavés y aclamado a la voz de ¡Real, real, real!, como cuentan que hasta el siglo XVI se hacía con el rey de aquella otra Navarra soberana.
Xuban tuvo la suerte de encontrar la legumbre del rosco que maese Josetxo Ortega elaboró para Muthiko Alaiak, y se ganó el honor de ser el Rey de la Faba del quinto centenario (1512-2012), el de la conquista de Navarra por Castilla precisamente en Amaiur y en un paraje, el de Gaztelua, y unas circunstancias que conoce bien. Entre otras cosas, como dice porque "me gusta leer, más que escribir", y, como todos los amaiurtarras y defensores del reino, conoce "bastante bien" los pormenores de la pérdida de la soberanía y la tradición del Rey de la Faba.
Y el entorno de aquella batalla, hasta donde "subimos bastante a menudo los amigos, igual que hace mucha gente; cada vez más", explica. Estos días, con el cuidado y el detalle que a las gentes de Muthiko Alaiak les gusta conmemorar el viejo uso que instituyeron los Teobaldos, le ha tocado ensayar el ceremonial que espera protagonizar "con mucha ilusión" y sin miedo de que le derriben del escudo sobre el que en la iglesia parroquial será alzado: "¿Entre seis ya podrán conmigo, no?", comenta convencido.
El Rey de la Faba es un osasunista total y de hecho uno de los regalos que más contento recibió en su elección fue el balón con las firmas de los futbolistas rojillos y juega a fútbol, también. "De cualquier cosa menos de portero, quizás de defensa central o delantero centro", apoyado en que considera que corre "bastante, soy rápido" aunque ahora en invierno sea a cubierto, en el frontón Gure Ametsa (nuestro sueño), que se llama igual al que vivirá hoy en la parroquia.
El niño que pudo reinar, y que hoy reinará de hecho en los corazones de muchos navarros, será el centro de atención de las Cortes de Navarra y de los amaiurtarras, y por supuesto de su hermana Naiara y de sus padres Mari Jose y Juan Mari, muy cerca de Gaztelua donde se libró la postrera batalla, y del solar de los Jaso y Azpilikueta. El Rey de la Faba del quinto centenario, como quería Muthiko Alaiak y parece que debía ser, es Xuban Zaldain Arribillaga. De Amaiur, como no podía ser de otra forma.