Pamplona - Pamplona es una ciudad cada vez más envejecida y no en lo que se refiere a sus elementos arquitectónicos o urbanísticos, sino en lo que se refiere a lo que realmente importa, sus habitantes. Baste con un dato para ilustrar esta realidad: en la capital navarra hay 152 personas mayores de 65 años por cada 100 personas menores de 15 y, lo que es peor, la tendencia a futuro se agravará. Pero hay zonas donde esta realidad es mucho más alarmante: en Iturrama por ejemplo, el barrio más envejecido de la ciudad, hay casi 354 mayores por cada 100 menores, “es decir, tres veces y media más ancianos que niños”. Tras Iturrama se sitúa San Juan, donde esta proporción es de 271 personas mayores por cada 100 menores.

Estos son algunos de los datos contenidos en el Informe-Diagnóstico de la población mayor de 65 años de Pamplona, un trabajo elaborado por la Unidad de Sociología del Ayuntamiento. Pero este estudio va más allá de la enumeración de los datos cuantitativos para la localización de las zonas con mayor índice de envejecimiento ya que también analiza el tipo de ayudas que demandan las personas mayores, la respuesta que reciben de la administración y su situación general en parámetros como salud, relaciones sociales, familiares o recursos económicos.

En base a estos datos, el informe concluye que el reparto de la población “anciana” es desigual entre barrios; que el envejecimiento es cada vez más acentuado (el porcentaje de octogenarios se sitúa en el 7% de la población y creciendo); que la mayoría son mujeres (59%) y que su situación varía dependiendo de sus ingresos (el mayor número de intervenciones de los servicios sociales se localizan en barrios tradicionalmente humildes como Chantrea y Rochapea).

La evolución

Ellas, más longevas

En cuanto a datos absolutos, la población mayor de 65 años alcanza en Pamplona el 21,3% del total, es decir 42.550 personas. De éstas, el 32,9% (14.002 personas) llega o supera los 80 años, rebajándose este porcentaje de forma acelerada hasta llegar a las 114 personas que tienen entre 95 y 99 años y las 14 que llegan o superan el siglo de vida.

Las diferencias por sexo son importantes ya que el 41% del total son hombres y el 59% mujeres. Pero esta proporción va creciendo a medida que aumenta la longevidad: hasta los 74 años la proporción de hombres es más alta que la de mujeres (30% frente a 25%); en la horquilla de 75 a 79 años se iguala la proporción (17,5%) y a partir de las ocho décadas las proporción de mujeres es más elevadas (11,7% entre 85 y 89 años frente a un 8,3% de hombres).

Buztintxuri y Mendillorri

Barrios ‘baby’

En cuanto a la distribución de las personas mayores en los diferentes barrios, ésta es bastante desigual proporcionalmente hablando. Hay barrios muy envejecidos, especialmente San Juan e Iturrama con proporciones por encima del 31% respecto de su población total, seguidos a cierta distancia del Ensanche, 25,2%, y Chantrea, 24,3%. En el lado contrario y según destaca el informe de la Unidad de Sociología del Ayuntamiento, se encuentran Buztintxuri y Mendillorri con el 6%, aproximadamente, cada uno.

Si se toma como referencia el numero de personas mayores respecto a los menores de cada barrio, la tesis se confirma: en Iturrama, el barrio más envejecido, hay casi 354 por cada 100 menores y en San Juan la cifra llega a 271. En el extremo contrario están Buztintxuri y Mendillorri con 24 y 34 personas ancianas respectivamente por cada 100 menores.

La relación varía según avanza el intervalo de edad. Así el índice de mayores de 80 años respecto al total de ancianos en un barrio es de un 42,6% en el Ensanche, de un 40,2% en la Milagrosa y de un 38,9% en el Casco Viejo. En el extremo contrario se encuentra San Jorge con el 20,4%.

El indicador

Un 21,6%, solos

En cuanto a forma de vida, el informe desvela que el 21,6% de nuestros mayores viven “en soledad, es decir, está solo en su casa”. Otro 31,1% viven dos personas “pero ambos son mayores de 65 años” y un 1,4% viven “tres y los tres son mayores de 65”. El informe concluye que “para el 54,1% de las personas mayores su círculo de relación en el hogar son únicamente otros mayores. Mientras que el 45,9% restante conviven con otra u otras personas menores que ellos”.

Los barrios en que mayor proporción de personas mayores viven solos son: el Casco Viejo, con el 33%, seguido de Milagrosa con el 28,3% y Etxabakoitz, con el 26,7%. En el lado opuesto Iturrama, con el 16,4%.

Los autores del estudio dan gran importancia a estos datos ya que permiten localizar posibles urgencias.

Movimiento cíclico

Análisis. La Unidad de Sociología del Ayuntamiento cree que lo que está ocurriendo en Pamplona con la población de más edad es algo normal en el ciclo de vida de las ciudades occidentales: “Es conocido que los barrios de cualquier ciudad pasan en su evolución por diferentes procesos: Los de reciente construcción se pueblan por jóvenes (Buztintxuri, Mendillorri) y por tanto el peso inicial de las personas mayores es pequeño demográficamente. Con el paso de los años se llega a niveles de envejecimiento muy considerable como ocurre con San Juan e Iturrama en la actualidad y, posteriormente, se activan procesos de reposición demográfica, es decir, sustitución de población mayor por otra más joven, como sería el caso del Casco Viejo”.