TUDELA. Gracias al “capital humano” y a los agentes económicos y sociales de la ciudad, el proyecto Villa Javier, gestado como un “sueño romántico” basado en la solidaridad, el próximo 27 de junio se abrirá el comedor social que ha impulsado la Fundación Tudela Comparte en coordinación con todos los grupos que durante años han trabajado “en silencio” para construir una Tudela más justa e igualitaria, en favor “de los que no tienen nada, seres humanos con una mano delante y otra detrás”. Socios, voluntarios, Banco de Alimentos, Cruz Roja, PAH, Cáritas, grupo de inclusión Acción en Red, grupo de Solidaridad en Familia, Centro Lasa, la Compañía de María... “Ellos y ellas se sienten y son de Villa Javier, todos y todas somos necesarios”, subrayó Mariano Gracia antes de que Matilde Ruano diera los datos de lo que será la primera fase de funcionamiento del comedor. En total, la instalación dará de comer a 50 usuarios, 26 de ellos en situación de emergencia, con perfiles “solitarios de desarraigo y sin vivienda” comerán en el comedor; y otras seis familias con niños (28 personas en total) se beneficiarán del servicio de túper para poder comer en su entorno doméstico. “La ayuda psicológica, legal o el chute de autoestima que podamos proporcionarles será tanto o más importante que el hecho de que vengan a comer porque pretendemos que Villa Javier sea un trampolín, un lugar de paso para salir adelante y de situaciones auténticamente dramáticas” apuntó Ruano, una de las miembros del grupo de selección de usuarios del comedor que trabaja en coordinación con el resto de los colectivos bajo la supervisión final de los Servicios Sociales.
voluntarios y presupuesto Para hacer posible el servicio y todas las labores que conlleva (administración, limpieza, dinamización, etc), el proyecto ha salido adelante con alrededor de 160 voluntarios, un centenar volcados en el funcionamiento directo del comedor y otros 60 para cosas puntuales coordinadas desde grupos de Whattsap. “La respuesta ha sido tan brutal que desmonta el mito de que en Tudela la gente no se mueve”, afirmó rotundo David Crespo, coordinador del proyecto. Además, detrás de todo ello, está el soporte económico que han otorgado entidades financieras como Caixabank, más de 110 socios que aportan cantidades mensuales, trimestrales o anuales ajustadas a sus necesidades, artistas o empresas de pequeña, mediana o gran envergadura. En total, Villa Javier ha conseguido recaudar 100.000 euros para poner en marcha la que puede considerarse la iniciativa solidaria más ambiciosa conocida en Tudela.
retos y segunda fase Antes de comenzar la andadura práctica del comedor, el 27 de junio, quedan pendientes dos citas: una reunión con el voluntariado el miércoles 22 (19.00 horas) y la inauguración oficial, el día 24, con la presencia de todos los agentes sociales implicados en el proyecto, de representantes de París 365 (el espejo en el que se ha mirado Villa Javier), Ayuntamiento, Fundación y Gobierno de Navarra. Una vez arranque la experiencia queda una segunda fase que, como adelantó Manuel Campillo, irá encaminada a que en otoño pueda empezar el servicio de cesta básica que pone el acento en ayudar a los usuarios a que coman en su casa de la forma más normalizada posible.
Esto ocurrirá, si se cumplen las previsiones más optimistas, en otoño. Con esta maquinaria en a pleno rendimiento, el comedor aspira a atender a 200 personas en situación de pobreza severa, 36 en el comedor (18 con el servicio de túper) y otras 130 con la cesta básica (productos frescos que complementarán a los del Banco de Alimentos).
Horarios. Comidas: 13.00 a 13.30. Cenas: 20.00 a 20.30. El desayuno se entregará en la comida para el día siguiente.
200
personas. Aspira a dar servicio Villa Javier al ponerse en marcha la segunda fase, en otoño. Además de las 26 de servicio de comedor de emergencia (que irían encontrando salidas con el apoyo del centro) y los 28 de tuper, otros 130 de cesta básica. También se ofrecerán actividades de socialización, apoyo legal, psicológico, etc.