El Valle de Baztan viajó simbólicamente miles de kilómetros el pasado 1 de noviembre hasta EEUU. A través de abrazos, recuerdos y miradas emocionadas, la comunidad baztandarra de California celebró en Bakersfield la primera edición de la emblemática fiesta del valle, el Baztandarren Biltzarra. 

No hubo carrozas y trajes de euskaldun, como en la fiesta anual de Elizondo, pero no faltó el tradicional pañuelo de cuadros ni camisetas de Baztan. Lo que tampoco faltó, fue una gran comida que reunió a 201 personas, quedándose gente fuera por falta de aforo en el restaurante, en un acontecimiento histórico que reunió a personas unidas por una misma raíz y una misma nostalgia.

El encuentro, celebrado en el legendario restaurante Wool Growers, muy conocido entre los pastores vascos y abierto el año 1954 por el matrimonio originario de Iparralde Maddi y JR Maitia, abrió un puente entre generaciones. Allí se dieron cita hijos, nietos e incluso bisnietos de aquellos miles de baztandarras que cruzaron ‘el charco’ para trabajar como pastores buscando un futuro mejor sin renunciar jamás a su identidad. Cada conversación fue un pedazo de historia compartida, cada sonrisa un recuerdo y no faltó la emoción.

Grupo de Baztandarras nacidos en el valle y descendientes posan orgullosos con los nombres de sus pueblos de origen antes de la comida Basque Cultural Center

Quince pueblos

Al evento, llegaron 45 personas nacidas en Baztan y hubo representación de los quince pueblos del valle. Algunos acudieron desde muy lejos recorriendo una buena cantidad de kilómetros y otros de ciudades cercanas como San Francisco o Chino. Aunque muchos llevaban años sin verse y otros no habían coincidido nunca, bastaron unos segundos para que la complicidad volviera a surgir, como si el tiempo no hubiera pasado. 

También participaron jóvenes nacidos ya en Estados Unidos, prueba de que las ramas del árbol baztandarra siguen creciendo firmes y orgullosas.

Tras la comida llegó la hora de hacerse las fotos de recuerdo. Frente al mural del restaurante con la leyenda Basque Heritage (Herencia Vasca) se retrataron en una gran imagen conjunta para el recuerdo y se sacaron fotos por grupos con los nombres de sus localidades de origen, reforzando así el vínculo con su tierra natal.

Hasta cuatro generaciones de baztandarras se reunieron para celebrar la primera edición del Baztandarren Biltzarra en Bakersfield (California) Basque Cultural Center

La diáspora baztandarra

La diáspora de Baztan es extensa, a lo largo del siglo XX cientos de baztandarras emigraron también a Argentina, Chile y México, países donde muchos de ellos echaron raíces y donde aún hoy se celebran encuentros que mantienen viva la memoria. En México DF, por ejemplo, año tras año desde el 2004 se reúnen para celebrar el Baztan Eguna en la Euskal Etxea.

Además, el 23 de noviembre más de 200 personas volvieron a reunirse en el Chino Basque Club de la ciudad de Chino (California), reafirmando su deseo de mantener vivos los lazos que les unen, no solo entre ellos, sino también con su tierra de origen.

En la fiesta de Bakersfield, muchos sintieron algo claro, que Baztan no es solo un valle, es una familia. Y esa familia, esté donde esté, siempre encuentra la manera de reencontrarse.

Ahora que se ha celebrado la primera edición de la fiesta, seguro que muchos de estos baztandarras ya estarán pensando en el próximo reencuentro.