Lekaroz vivió el pasado sábado 24 de enero una jornada muy especial que pasará a la historia con motivo del centenario de María Paz Iñarrea Vicondo, vecina muy querida en el pueblo y que recibió un emotivo homenaje por parte de familiares, amigos y el pueblo de Lekaroz.
María Paz nació el 24 de enero de 1926 en el caserío Irazelaia de Erratzu. Tras contraer matrimonio con Félix Garde Garbalena, se trasladó a vivir a Lekaroz, primero a la casa Sagarraldea y posteriormente a la casa Aguerrea donde ha residido prácticamente toda su vida y donde vive actualmente con su hija Maria José. El matrimonio celebró sus bodas de oro y el año 2016, hace diez años, María Paz quedó viuda.
Familia
Es madre de tres hijos, Javier, Arantxa y María José; abuela de cuatro nietos, Arantxa, Iban, Álvaro y Javier; y bisabuela de June Blanco Barberena de 18 meses de edad, conformando una familia muy unida que quiso acompañarla en un día tan señalado el pasado sábado.
Trabajadora incansable
Mujer trabajadora incansable, María Paz ha dedicado su vida a la casa, la huerta, el campo y la cría de gorrines, labores que desempeñó con enorme esfuerzo y constancia. Muchos vecinos recuerdan haberla visto hasta hace muy poco tiempo trabajando en la huerta y cuidando de los animales, destacando especialmente la fama de los buenos gorrines que criaba. Además, fue una gran aficionada a la costura y llegó a trabajar como modista, cosiendo sin descanso para su familia y para otras personas del entorno.
Ahora descansa de todos los trabajos realizados en su vida, y a sus 100 años, goza de buena salud y en un día normal, desayuna y si hace buen tiempo sale al balcón y ve pasar a sus vecinos por delante de su casa. Ve partidos de pelota y noticias por la tele y cómo anda bien de vista lee revistas y sobre todo el Ttipi-Ttapa.
Homenaje
El homenaje del pasado sábado, contó con la presencia del alcalde jurado de Lekaroz, Mattari Plaza, así como de numerosos vecinos y vecinas del pueblo, además de sobrinos, sobrinos-nietos y otros familiares. La parte más solemne y emotiva del acto llegó con el aurresku, interpretado por Patxi Larralde y Eduardo Laborra de Baztango Xilubitariak, y bailado por Garazi Iturria y Nahia Lazkano, en honor a la centenaria. También sonó el Zorionak zuri al txistu. Como recuerdo del día, María Paz recibió una tarta y una flor, gestos sencillos pero cargados de cariño, en un ambiente de gran emoción. Tal y como señalaron sus familiares, fue un acto “muy emocionante, ya que recientemente la familia ha vivido una desgracia, y este homenaje ha sido un día con sentimientos muy intensos”.
Lekaroz quiso así reconocer la trayectoria vital de una mujer ejemplo de trabajo, sencillez y arraigo al pueblo, celebrando un siglo de vida que forma ya parte de la historia y la memoria colectiva de la localidad. Seguro que de sus 36.525 días de vida, hasta el pasado sábado, a María Paz la fecha se le habrá quedado en el recuerdo para siempre. Zorionak eta aunitz urtez!.