El Ayuntamiento de Altsasu aprobó en su último Pleno una alegación al Estudio Informativo del corredor ferroviario Cantábrico-Mediterráneo. Tramo Pamplona-Alsasua, a propuesta de la alcaldía y de acuerdo al informe emitido por el arquitecto asesor del Ayuntamiento. “En lo que se refiere al término municipal de Altsasu, el proyecto plantea un trazado aprovechando el tramo existente. Se denomina tramo común final, de unos 7 kilómetros de longitud, que enlaza con la línea Madrid-Irún hacia Vitoria”, explicó el alcalde, Javier Ollo. Al respecto, señaló que las principales afecciones son acústicas, tanto en los ámbitos de suelo urbano como en los futuros desarrollos que se contemplan en el Plan Municipal de 2002, en vigor.

“En la parte este se genera una ligera franja de nivel sonoro de 60 a 64 dB que afectaría al sector del suelo urbanizable industrial Zangitu y que resulta compatible con la ordenación prevista, al menos en lo que a ruido diurno se refiere”, observó. En relación a suelo urbano residencial, hay una franja de este mismo nivel que llega aproximadamente hasta el paso elevado de la vía. Posteriormente, tras la bifurcación de las líneas ferroviarias, vuelve a darse una franja de nivel acústico entre 60 y 64 dB. “En ninguno de los edificios existentes se supera el umbral de 65dB de ruido diurno, que es el límite establecido”. No obstante, en algunas edificaciones se supera el umbral de 55dB de ruido nocturno. Por ello, en el estudio informativo, que se encuentra en exposición pública hasta el viernes, se plantean dos pantallas acústicas. Una es 34 metros de longitud por 4 metros de altura y la otra de 337 metros de largo y 3 metros de alto.

En su alegación, que contó con el visto bueno de Geroa Bai, el Ayuntamiento pide una tercera pantalla en la zona después de la bifurcación de las vías. EH Bildu, por su parte, presentó siete alegaciones, que no salieron adelante. Se decía que se ignora el modelo de modernización del tren actual y se abogaba por un tren público y social que garantice el transporte de mercancías. También se denunciaba “el abandono de la red convencional, las grandes afecciones medioambientales y el coste económico” de las infraestructuras principalmente. “Proponemos un modelo alternativo basado en las necesidades e intereses de la ciudadanía de Altsasu, apostando por un tren para todas y todos, que nos comunique en vez de aislarnos”, incidieron.