El pasado marzo Tafalla acogió, en la Casa de Cultura e invitadas por el Área de Igualdad del Ayuntamiento, a las creadoras del podcast Pueblerinas. Allí, acompañadas por la sexóloga Itsaso Bakedano y Lorea, de la Asociación Sare, hablaron sobre sexualidad respondiendo a preguntas recogidas previamente entre la población tafallesa. Fue una parada más dentro de un proyecto que, desde el medio rural, busca amplificar voces que durante demasiado tiempo han permanecido en segundo plano. Tal y como explican en sus redes sociales, Pueblerinas “es el altavoz de las mujeres* rurales. Voces y entornos históricamente silenciados que, hoy y aquí, necesitan ser visibilizados”.

Detrás de este proyecto hay seis mujeres —Olaia Sánchez, Sandra Urra, Raquel Conde, Edurne Ruiz, Carla Ruiz y Cristina Pozo— vinculadas a la cooperativa feminista BerHezi y al ámbito audiovisual. Su objetivo es claro: visibilizar la vida de las mujeres y las identidades disidentes en los pueblos, generando espacios propios de reflexión y encuentro sin necesidad de desplazarse a la ciudad. “Queríamos dejar de sentir que todo lo interesante pasa fuera y empezar a construirlo desde aquí”, explican.

El proyecto nació en 2021 en el valle de Allín, a partir de un encuentro de mujeres rurales que ya llevaba el nombre de Pueblerinas. Aquel primer impulso ha evolucionado hasta estructurarse en tres líneas: el podcast mensual Pueblerinas en la onda, los talleres participativos Pueblerinas en acción y un encuentro anual de verano. En ese sentido, el podcast funciona como un espacio de conversación con mujeres del entorno, mientras que los talleres buscan recoger testimonios en primera persona, especialmente de generaciones mayores. De ahí surge también la intención de trasladar esas historias al formato audiovisual. “Hay vivencias que no están en ningún sitio y que, si no se recogen ahora, se pierden”, apuntan. El proyecto se completa con un encuentro estival de tres días en Allín, donde se combinan cultura y reflexión en torno al feminismo rural.

PUEBLERINAS en la onda Cedida.

Desde lo rural

“Durante mucho tiempo hemos asumido que había que ir a la ciudad para todo, y eso también es una forma de invisibilizarnos”, reflexionan. Ese posicionamiento nace también de vivencias personales ligadas a la identidad rural. El paso por entornos urbanos ha estado marcado, en algunos casos, por la necesidad de encajar o disimular. “En ciertos contextos parece que tienes que suavizar quién eres para que te tomen en serio”, recuerdan. Con el tiempo, esa incomodidad se ha transformado en una reivindicación de pertenencia.

En ese proceso, la mirada al pasado adquiere un papel clave, y para ellas la reconstrucción de genealogías aparece como una herramienta para entender el presente y reforzar el arraigo. “Si no sabes de dónde vienes, es más difícil entender qué lugar ocupas y qué quieres transformar”, apuntan. Esa conexión con el territorio también tiene una dimensión política. En un contexto de despoblación, advierten sobre las consecuencias de la pérdida de tejido social. “Cuando un pueblo se vacía, no solo pierde gente, también pierde capacidad de decidir sobre lo que ocurre en su entorno”, señalan, en referencia, entre otras cuestiones, a la implantación de proyectos como los parques eólicos.

La falta de referentes es otro de los ejes que atraviesa su trabajo. Contar con ejemplos cercanos puede marcar la diferencia en los procesos de identidad. “Saber que alguien antes que tú ha hecho algo parecido te da fuerza para intentarlo”, explican. Sin embargo, incluso cuando existen, esos referentes no siempre son visibles. “A veces están ahí, pero no se reconocen como tales o no se les da espacio”.

Próximo podcast

El programa que se grabó en Tafalla ya está disponible en Youtube; en él se puso el foco en la sexualidad, un ámbito que sigue generando incomodidades, especialmente en entornos pequeños. Para ellas, la sexualidad no es solo una cuestión íntima, sino también política. En un contexto donde distintos discursos intentan apropiarse del tema, consideran importante intervenir desde el ámbito rural. “No podemos dejar que otros construyan el relato sin tener en cuenta nuestras realidades”, advierten.

Las preguntas recogidas en Tafalla reflejan tanto curiosidad como ciertas barreras a la hora de expresarse. “Incluso con herramientas anónimas, todavía cuesta exponerse o reconocer ciertas inquietudes”, señalan. Entre los temas más recurrentes aparecen los roles de género, las relaciones o el deseo. La vergüenza sigue siendo un factor determinante en la forma en que se vive la sexualidad. Pero para no hacer spoilers del contenido, puedes escuchar el programa completo.