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Pétalos y jotas para Santa Ana

Un intenso calor acompañó a la tradicional procesión l Las petaladas y las canciones de la tierra, más abundantes que de costumbre, fueron las protagonistas de un acto que ha perdido espontaneidad

Tudela vibra con Santa AnaUnai Beroiz

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No era tarea sencilla dar más calor a Santa Ana del que ya marcaba el termómetro en las calles de Tudela, pero sus vecinos lo consiguieron en una procesión quizás demasiado guionizada a lo que era habitual hace unos años y que, como siempre, trascendió lo puramente religioso. El recorrido y los balcones se llenaron de personas que vencieron las altas temperaturas y que arroparon la imagen de su patrona portando los ya tradicionales cirios y ramos de albahaca.

En cuanto a la parte más mística de este evento, no faltaron los tradicionales ‘vivas’ espontáneos del público, que desde que salió de la Catedral de Tudela la imagen de Santa Ana, hasta que llegó de nuevo cerca de dos horas después, estuvo recibiendo piropos.

Algo menos naturales fueron las ‘petaladas’ que recibió Santa Ana en distintos enclaves del centro de la ciudad. Al igual que el año pasado, el Ayuntamiento preparó varios puntos estratégicos para el lanzamiento de los pétalos, una tradición que en los últimos tiempos había perdido fuerza pero que el Consistorio se está empeñado en recuperar. Así, Santa Ana fue ‘petaleada’ a su paso por la Magdalena, en Mercadal o a la entrada a la catedral, entre otros lugares.

“Llevo acudiendo a la procesión desde niño y es verdad que desde el lanzamiento de pétalos hasta todo el montaje está muy protocolizado, ha perdido un poco de frescura, señalaba Pablo, uno de los asistentes a la procesión.

Tampoco fue novedad los trajes que lucieron los ediles de UPN estrenados el año pasado y que, a pesar del coste de 7.000 euros, utilizan en tres ocasiones durante el año. De nuevo, PSN y PP se negaron a utilizarlos, así como Contigo Tudela, que como viene ocurriendo no participó junto al resto de Corporación en la procesión. En la misma procesión también participaron, como no podía ser de otra manera, responsables del Clero.

El otro lado

Como cada situación de las fiestas, existe también otra cara de la moneda. En la procesión, más allá su clara orientación religiosa, había de nuevo expectación por ver cómo era el paso de la corporación municipal por la calle Carnicerías. Este enclave se ha convertido en el lugar donde la población realiza su propio juicio al equipo de gobierno en general, y el alcalde en particular. En esta ocasión, la tranquilidad fue la definición perfecta de lo que allí se vivió. Alejandro Toquero tuvo más apoyos que detractores a los largo de una procesión que es un acto preparado a su medida para ello.

Por último, la procesión de Santa Ana también cuenta con su cuota cultural. Las jotas, que no pueden faltar en cualquier fiesta navarra, fueron las verdaderas protagonistas, siendo más numerosas en cantidad que en otras ocasiones. Junto a la canción típica navarra también estuvieron presentes el Grupo Municipal de Danzas y la Banda de Música. Tampoco podían faltar la comparsa de Gigantes y Cabezudos para hacer las delicias de los más pequeños, quizás todavía no con la fe tan instaurada como para aguantar una mañana de calor como la de ayer viendo pasar la imagen de Santa Ana por las céntricas calles de Tudela.

Uno de los ‘momenticos’ más esperados de la procesión llegó cuando la imagen encaraba su entrada a la Catedral de Tudela, en ese momento la comparsa de Gigantes bailó frente a su patrona y frente a los fieles que se agolpaban en la plaza. Para terminar de rematar la faena, el himno de España retumbó mientas Santa Ana se despedía hasta el próximo año, habiendo sentido el fuerte calor de Tudela, pero también el de los tudelanos.

Un acto muy vistoso, en el que participa gran cantidad de colectivos y personas, pero que en los últimos años los ayuntamientos y las distintas corporaciones se han empeñado en guionizar demasiado, provocando que pierda frescura y naturalidad.