La pujanza de las universidades
l sistema universitario navarro goza de buena salud. Así lo confirman de nuevo los informes más recientes. El dinamismo que aportan las dos universidades a la vida y al desarrollo de la Comunidad foral tiene un impacto importante en la generación de riqueza y en la creación de empleo, dinamiza la investigación y el tejido industrial, eleva el nivel formativo y cultural e impulsa la proyección internacional. El ministro de Universidades, Joan Subirats, destacó en su reciente visita a Pamplona “el potente sistema universitario de Navarra y su elevado nivel de calidad, capacidad de formación y presencia en la sociedad”. No son palabras huecas o frases de cortesía sino la constatación de un trabajo bien hecho y de los proyectos puestos en marcha para afianzar y mejorar el modelo. Ahora que miles de estudiantes se preparan para hacer frente a las pruebas de la EvAU y que deben tomar la importante decisión de elegir una carrera y el centro donde quieren instruirse, bueno será recordar que la Universidad de Navarra (UN) y la Universidad Pública de Navarra (UPNA) lideran la inserción laboral de los titulados: ocho de cada diez egresados en el curso 2015-16 estaban afiliados a la Seguridad Social cuatro años después. Son datos atractivos a la hora de enfocar los estudios y que hablan de la buena preparación que reciben los alumnos y, al mismo tiempo, de la confianza que las empresas tienen en la formación que se imparte y en lo que pueden aportar por sus conocimientos. Saber que a la conclusión de los estudios puede estar abierta la puerta del mercado laboral es un atractivo más. Esta conexión entre las universidades y el tejido industrial local, su ligazón con el territorio, es otra de sus fortalezas del sistema. En este escenario, tanto el ministro como el consejero, Juan Cruz Cigudosa, apuestan por dar un paso adelante y atraer más estudiantes extranjeros. Alumnos que engordarían la cifra de más de 20.000 que en la actualidad cursan estudios en la UN y en la UPNA (unos 12.000 en la privada y unos 9.000 en la pública) y serían una buena promoción de cara al exterior. Esa llegada de alumnado tiene una repercusión directa en el mercado inmobiliario e impacta en otros sectores como la hostelería. Argumentos, todos ellos, para seguir apostando y apoyando a nuestras universidades.