Dice Chivite que ni gobernará con Bildu –gobierna gracias a Bildu, Geroa, IE, Podemos y PSN– y que Elma Saiz se votará a sí misma en Pamplona y no hará alcalde a Asirón. Bueno, esto lo dijo en febrero a finales, de aquí a mayo, como decía la canción, todos calvos. La primera proclama pienso yo que es más una declaración hacia sus votantes, que tal vez no verían bien tener a Bildu en el gobierno, lo cual no deja de ser una hipocresía, puesto que sí verían bien o parecen ver bien que Bildu les sustente en el gobierno, que es lo que sucede. En todo caso, este es un asunto entre PSN y Bildu y Bildu sabrá si en 2023 a mediados le interesa o no formar parte de un gobierno que lidere el PSN o se siente más cómodo como en esta legislatura 19-23. Y la segunda frase, que no hará con sus votos alcalde a Asirón, tiene más peligro. Lo tiene porque se puede entender que diga esto partiendo de su ilusión –a mi juicio desaforada– de que el PSN supere en votos a Bildu y sea entonces Asirón el que tenga que apoyar a Saiz, pero no se entiende si eso no es así y por no apoyar a Asirón tenemos de alcaldesa 4 años al máximo azote parlamentario esta legislatura para el PSN, que no es otra que Cristina Ibarrola, y al ultraderechista de Salvador. Si el PSN queda detrás de Bildu y sumando concejales de Bildu, Geroa, PSN y Contigo Navarra el PSN no hace candidato al más votado de estos 4 grupos volveríamos al bochorno de Esporrín en 2019 y al bochorno en general del PSN en los ayuntamientos. En política es bueno tener unos principios y unos esquemas, pero si te dejas apoyar por Bildu el esquema es el mismo que si apoyas a Bildu, amén de que se pueden negociar muchos tipos de alcaldía si al final se plantea un cuatripartito en el ayuntamiento como hubo tripartito en 2015. Lo entiendo como ilusión desaforada. Como línea a no cruzar es hipócrita y peligrosa, amén de un error a futuro.