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Mi querida Olivetti

Santiago J. Navarro

Relato desesperado

Relato desesperadoIñaki Porto

¿Quién no mantiene vivo en su corazón, una vez leído, la esencia del enigmático relato conocido en castellano como El señor de las moscas? Bien, pues resulta que el 19 de junio de 1993, moría su autor, William Golding, quien había recibido en 1983 el Premio Nobel. Se trata del autor de otras novelas notables (Las dos muertes de Christopher Martin, 1956; Caída libre, 1959), las que siguieron la estela de su citada obra maestra (Lord of the flies, 1954), un enigmático estudio del ser humano al borde de la desesperación.

Golding es, igualmente, el padre de cuentos tan bien considerados como los de El dios Escorpión (1971), si bien es el mes de junio, el que nos lleva a reflexionar sobre diferentes aspectos de la personalidad humana, caso de las situaciones a las que debe enfrentarse dicho ser en El escarabajo de oro. Publicado por vez primera el mes de junio de 1843 en Philadelphia Dollar Newspaper, el relato de Edgar Alan Poe está construido en base a un lenguaje comprensible por todo tipo de lector y obtuvo un gran éxito desde el primer momento.

Así es como, hace 180 años, la literatura universal nos descubrió el largo camino hacia la recuperación personal y, afortunadamente, hace unos meses, Molino reeditó El escarabajo de oro y otros relatos pero el mes de junio de hace un siglo todavía había deparado al aficionado y al profesional de la literatura una nueva sorpresa: el nacimiento de Virginia Cleo Andrews. La popularmente conocida como V. C. Andrews llegó a este mundo el 6 de ese mes y ello supone a todo ser humano con un mínimo interés por la creación artística, una buena excusa para acercarse a la autora de numerosas obras tan exitosas como las alabadas Flores en el ático (1979) y Pétalos al viento (1980).

Es, pues, la hora (siempre lo es) de estos y otros autores, clásicos o modernos pero siempre interesantes, como lo es, desde luego, el recientemente fallecido Martin Amis, autor de obras de enorme atractivo, como El libro de Rachel (1973), Niños muertos (1975) o El roce del tiempo (Anagrama), la cual este abril acaba de cumplir cuatro años de vida. Lean ustedes: “En el proceso de composición de un poema lírico o un relato corto muy breve se puede alcanzar un punto en el que ya no quepa mejora alguna”. Se trata del inicio de ese conjunto de ensayos que tiene como subtítulo Bellow, Nabokov, Hitchens, Travolta, Trump y otros ensayos (1986-2016). Muy significativo. Por su parte, Desde dentro (Anagrama, 2021) es una de las últimas novelas publicadas por Martin Amis.

Es, por cierto, el 18 de junio de 1873, hace ahora exactamente siglo y medio, cuando nace en Monóvar (Alicante) José Martínez Ruiz, Azorín, autor de obras tan notables como La voluntad (1903), Las confesiones de un pequeño filósofo (1904), Rivas y Larra, de 1916) o Una hora de España (1924), que Castalia reeditó en 2020 según el trabajo editorial de José Montero Padilla para su colección Didáctica. Azorín se caracterizó por una narrativa tan clásica como renovadora, en la cual tienen su peso tendencias tan suculentas como la admiración por la naturaleza. Y es, el 5 de junio de 1898, hace exactamente 125 años, cuando nace... Federico García Lorca, quien sería en 1936 asesinado por el fascio local.

El granadino inollvidable, cuya obra sería reconocida incluso por muchos intelectuales conservadores a nivel internacional, se interesaría por el cante jondo y la pintura y destacaría en la creatividad poética y teatral, regalando al mundo entero piezas inolvidables, como Romancero gitano (1929), Poeta en Nueva York (1940), en el primero de los vértices; y como Bodas de sangre (1933), en el segundo, pero su figura llega mucho más allá de la disfrutada y mostrada en la mayoría de los casos. Es, por lo tanto, hora de disfrutar de su obra cuando se presentan reediciones como Lorca, entre la luna y el deseo (Anaya), donde se repasa vida y creación del artista de Fuentevaqueros a lomos de un libro que cuenta con un conjunto de ilustraciones de Naranjalidad, esto es, de Beatriz Ramo.