Los ayuntamientos de Burlada y Huarte mostraron ayer su disconformidad por el hecho de que el Ayuntamiento de Pamplona enviara una nota de prensa adelantando la firma de un convenio a 4 bandas en materia de seguridad para Erripagaña. Como saben, Erripagaña está integrado en 4 ayuntamientos diferentes –Pamplona, Burlada, Huarte y Egüés– y por esa razón y por otras está en una situación de parálisis de servicios y dotaciones que no tiene parangón en relación a otros barrios o localidades con casi ya 10.000 habitantes y más que serán. El caso es que sin haber firmado nada, la maquinaria comunicativa del Ayuntamiento de Pamplona avanzó el asunto –el que se adelanta canta y sale más guapo en la foto– sin que éste esté firmado y Burlada y Huarte han saltado para manifestar no solo su rechazo a esta manera de comportarse sino también para advertir a Pamplona e imaginamos que especialmente a su alcaldesa –Ibarrola está inmersa en su batalla por la imagen– de que no se puede trabajar así en el futuro porque se está abriendo una brecha de desconfianza que puede ser muy peligrosa. Bueno, la verdad es que estas cosas se ven venir, puesto que la necesidad que tienen algunos –Ibarrola mucho más que el resto de ayuntamientos– de apuntarse tantos es elevadísima y eso siempre se hace en detrimento del buen funcionamiento de algo que es un trabajo en equipo, como es el caso, o cuando menos un trabajo coordinado en el que se respeten los pies los unos a los otros y no se los estén pisando día tras día de las mil maneras posibles que hay para joder algo que solo tiene una manera de ir bien: honestidad, sinceridad y respeto total. Los vecinos de Erripagaña se han movilizado suficientes veces por ahora, pero lo volverán a hacer para contar con esas dotaciones y servicios de los que ahora carecen, 12 años después de la llegada de los primeros. No merecen estos sainetes de UPN.