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Isla Busura

Maite Esparza

Jefe de Felicidad

Jefe de Felicidad

Imaginemos que es lunes. No hiperventilemos, sabemos que no lo es. Abrimos la puerta de la oficina, saludamos a las quince compañeras dependientas al entrar a la tienda, ponemos en marcha la cafetera del restaurante y… ¡Esto que suena es nuestra canción! La que nos ponemos al vestirnos para salir de vermú o de casa, y en el coche, cuando el trayecto se alarga siendo el mismo. Percibes que huele diferente, en un spot de compresas dirían a nube, aquí pondremos a madera de cedro, a cuero, a naranjas verdes, a feromonas, al aroma que más active tu serotonina. Dejas tus cosas sobre la mesa y levantas la vista. Tu radar, entrenado en rutinas mecánicas, ha detectado algo disruptivo en el skyline de tu lugar de trabajo, una bandeja que nunca estuvo ahí. Sostiene una pirámide de croissants auténticos, casi ves ondear la bandera francesa en la cima. Su aroma se solapa al anterior. Las láminas interiores del croissant, maleables como tejido orgánico, se funden en el cielo de tu paladar. Dopamina. Enciendes el ordenador y te fijas en un gran sobre blanco apoyado sobre un estante. Cómo no abrirlo. Cuatro bonos para masajes de una hora a tu nombre. ¡El sueño del masaje semanal! Buscas cámaras ocultas, las visibles ya las conoces. Hoy no es tu cumpleaños. ¿Formas parte sin saberlo de un experimento sociológico? La respuesta llega vestida de traje sin corbata, deportivas y actitud física relajada.

–Soy la Chief Happiness Officer. Acabo de incorporarme.

–¿La Directora de Felicidad?

–Más o menos.

–¿De verdad existes?

Y sí. Aparecieron, cómo no, en Estados Unidos. Después saltaron a Europa. Aquí ya existe formación para este perfil profesional. La especie no abunda, pero en algunas grandes empresas comienzan a apostar por una figura que se encuadra en el equipo de Recursos Humanos y trata de que nos sintamos mejor en nuestro entorno laboral. Así nos implicaremos y rendiremos más. ¿Evolución? ¿Hallazgo en la cultura de empresa? ¿La felicidad impuesta puede provocar rechazo?