“Claro que hay lucha de clases. La estamos ganando nosotros”. Lo escribió en 2011 el multimillonario estadounidense Warren Buffett en un artículo en el New York Times. La frase provocó cierta polémica en su momento, y fue entre los iguales a Buffet donde fue peor recibida. Quince años después, ayer mismo, la ONG Oxfam Intermón publicaba un estudio que deja claro que la riqueza de los más ricos sigue creciendo en todo el mundo a un ritmo sin precedentes, y que la distancia entre los que más tienen y los que menos no deja de aumentar. Según el informe, en el planeta hay 3.000 milmillonarios cuya fortuna ha aumentado un 16% a lo largo de 2025, hasta alcanzar la cifra conjunta de 15,7 billones de euros.

Por contra, la cantidad que acumula la mitad más pobre de la humanidad, 4.100 millones de personas, es siete veces inferior a la de esos 3.000. La publicación del informe de Oxfam, titulado Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios, coincide con el inicio del foro de Davos, en Suiza, donde potentados y estadistas de todo el globo se reúnen a lo largo de esta semana para abordar eso que definen como “desafíos comunes”. El Estado español, comparativamente más igualitario que otros puntos del planeta, no es una excepción al panorama de acumulación cada vez mayor y cada vez más rápida que dibuja la ONG.

Los 33 milmillonarios españoles, cinco más que en 2024, alcanzaron en 2025 una riqueza conjunta de 197.500 millones de euros, después de un aumento del 13,7% a lo largo del año, cinco veces más de lo que ha aumentado la riqueza total en el Estado. Por cierto, el artículo de Buffet en el que aparecía la frase que da inicio a esta columna tenía como título “Dejad de mimar a los superricos“,y en él abogaba por una subida de impuestos a los que más tenían, incluido él mismo. No le hicieron mucho caso. Así nos va.