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Eguneko autopsia

Guardiola por delante; Abascal por detrás

La investidura en Extremadura ha llegado como se descontaba desde el principio: dando alas al relato de la ultraderecha hasta convertirlo en política pública

Guardiola por delante; Abascal por detrásEFE

Llegó la más que descontada investidura de la presidenta de Extremadura, María Guardiola. La líder autonómica del PP negó a Abascal más de tres veces, cada vez con menor convicción, y ha acabado rendida a la fe de mantener el poder, dogma para el que cualquier sacrificio es poco. El PP de Rajoy era corrupto, según los tribunales, y el de Núñez-Feijóo es marxista: como Groucho, siempre tendrá principios a los que renunciar. Ayer se consumó la carencia ética del proceso negociador autonómico, que se extenderá a Aragón, a Castilla y León y, si hace falta, a Andalucía.

Guardiola asumió el relato de Vox que ha introducido en su gobierno el principio de “prioridad nacional”. “No es fascismo, es mayoría parlamentaria” para la presidenta. El alarde de ignorancia se le curaría rápido si alguien le explica que la suya es la misma mayoría parlamentaria de Hitler y Mussolini para imponer sus leyes. Su vicepresidente, Óscar Fernández Calle (Vox) lo dijo claro: “Nadie de fuera por delante de un español”. El PP aplaude mientras los de Abascal socavan la democracia por detrás.

Disfrazados de servidores de lo público, hay demasiados trepas dispuestos a servirse de lo público. En Alicante, una quincena de cargos públicos, políticos y círculo de amistades e intereses del PP están investigados por repartirse presuntamente viviendas públicas para su uso y disfrute o quizá como inversión. Y ahí tenemos a José Luis Ábalos, que se autorizaba a sí mismo y a los suyos los gastos que pasaban al PSOE.

La gota que colma

Milagro de los barriles y los peces

Trump lee la Biblia. Tiene toda la pinta de que el presidente de los EE.UU. -Potus en su acrónimo en inglés- no quiere tanto confrontar con el Papa como tener su propia iglesia. Como Enrique VIII, su antagonismo con Roma lo puede resolver nombrándose líder espiritual absoluto. De momento, ha leído la Biblia desde el Despacho Oval y ha elegido un pasaje en el que dice que la prosperidad de los fieles dependerá de su fidelidad a Dios. O sea, a él. Potus Trump ha empezado por multiplicar los barriles de petróleo que vende y, tras 52 días de guerra, en Ormuz hay un montón de peces flotando para el que quiera.

La caridad de algunos servidores públicos empieza por ellos mismos y apenas les queda tiempo para pensar en soluciones realmente útiles. En la Comisión Europea se ha echado tierra sobre la paternidad de la idea de teletrabajar para ahorrar carburantes. Ya no está entre las medidas propuestas. Al que la puso a rodar seguro que no le venía mal, pero faltaron estudios de viabilidad, costes sobrevenidos, etc. No se puede poner a hervir la piscina para calentar un huevo.