Síguenos en redes sociales:

Eguneko autopsia

La defensa pasiva no salvará el partido al PSOE

En política no hay presunción de inocencia y, con el ruido acumulado en torno a procesos judiciales, le tocará demostrar a la audiencia que no está contaminado

La defensa pasiva no salvará el partido al PSOEEFE

SI algo debe tener claro Pedro Sánchez es que el goteo de filtraciones y noticias que dan por acreditados todos los indicios que salpican a Rodríguez Zapatero va a marcar el final del curso hasta entrado el verano. Con sostener que no tiene que ver con el Gobierno no será suficiente para capear el temporal.

La presunción de inocencia que se supone al proceso judicial no existe en política, así que toca una cuarentena en torno al expresidente, pero quien tiene que hacerse las PCR para acreditar que está sano es su entorno. También el Gobierno. No es un catarro común y suenan toses y carraspeos en torno a la familia Sánchez y a los dos últimos secretarios generales del PSOE. Y, como el PP no va a dejar de hacer sonar campanillas para hacer ver que llegan leprosos, en el partido de la opinión pública corre el riesgo evidente de ser goleado.

Hablando de goles, el juego que les da a los militantes ultraespañoles –que no ultranacionalistas, ya saben que eso son los demás– la nueva camiseta del Athletic. Se le han erizado las patillas isabelinas al director de un medio digital que pide que se prohíba vestir el mapa de Euskal Herria en el Bernabéu.

La gota que colma

Soldados de ida y vuelta

Despliegue de EE.UU. en Europa. Como en la canción de Ricky Martin, Donald Trump concibe la defensa Europea con un pasito p’alante y un pasito p’atrás. Cuando se levanta cabreado anuncia que retira tropas de Polonia –4.000 efectivos–; luego se le olvida y dice que enviará a 5.000 porque su colega polaco le da buen rollo. La defensa europea no debería estar pendiente de la subcontratación transatlántica ni de la gestión del delegado de Washington para gastos militares en el Viejo Continente en que se ha convertido Mark Rutte, que pasa mas tiempo dando la razón a Trump que escuchando a sus vecinos de este lado.

Tras confundir el perfil de los siete herrialdes con un escudo y extender el imperio español por todo Iparralde –la “Euskal Herria española”, dice el ilustrado que representa–, reclama que LaLiga prohíba “esa mierda” de la camiseta del Athletic. Monetizar sus excreciones ya lo hizo Piero Manzoni en 1961 cuando logró vender a buen precio 90 latas que dijo que contenían excrementos del artista. Así que no hay novedad en que a este otro agitador le paguen por sus deposiciones en redes.

Y, mientras se ocupan los días con estas cosas, los jóvenes siguen sin poder emanciparse porque no hay mercado de vivienda asequible y sus sueldos no dan de sí. Encarcelar a Zapatero o cambiar camisetas no va a mejorar eso, pero al próximo presidente español tampoco le hace falta ofrecer soluciones mientras tenga esa munición.