No pagar rescates
Cuando menos, es paradójico que aquéllos que se afanan en convencernos de que no se deben pagar rescates a terroristas, piratas y delincuentes organizados para que liberen a secuestrados, porque cediendo al chantaje sólo se contribuye a que estas organizaciones apuesten, con mayor dedicación si cabe, a dicho cometido delictivo, sirviéndose de nuestro propio dinero para secuestrar a otros ciudadanos a los que someter al mismo sufrimiento particular que se desea poner fin?, no han vacilado lo más mínimo en ofrecer generosamente a manos llenas todos nuestros impuestos para el rescate eufemístico de Grecia e Irlanda, dando a entender que se trata de sus pueblos y de sus gentes con los que la escasa bondad de nuestra naturaleza podría sentirse identificada, cuando de lo que verdaderamente se trata es de salvar a la pura banca, la misma que ha secuestrado todo nuestro dinero sin conceder créditos y mantiene en perpetuo chantaje a toda la población, con la complicidad de los supuestos negociadores y mediadores sociales que sin ningún escrúpulo acceden de continuo a sus demandas sin que hasta la fecha hayamos visto, ni por asomo, un buen gesto para con niños, mujeres, enfermos y ancianos, con los que sin piedad se ceba a diario haciéndoles sufrir innecesariamente embargos y desahucios que los deja en la pura calle.
Mas, sin pretenderlo, los cómplices de la situación, políticos y medios de comunicación, acaso por su mala conciencia han deslizado entre la terrible censura que padecemos el esclarecedor lapsus linguae freudiano, pues el término Rescate empleado en esta situación es el más apropiado sin lugar a dudas, dado que hace alusión precisamente, por un lado a la acepción de salvar a algo o a alguien de un peligro, en este caso a la banca de la quiebra, y de otra al pago con dinero por la libertad de un rehén, o sea, con nuestros impuestos la libertad de nosotros mismos, los ciudadanos que estamos secuestrados por esos infames. Por eso, lo puedo decir más alto pero no más claro. ¡Que no se paguen más rescates! a la mafia financiera que tanto hace sufrir a la ciudadanía. Antes deberíamos ensayar otras posibilidades que equilibraran la balanza.