Vacunación del adulto en Navarra

08.02.2020 | 18:51

Hace una semana en este diario salió una noticia cuyo titular decía: "La gripe alcanza el pico de 9.036 navarros afectados y los casos de neumonía llegan a 852". Las cifras muestran la importante incidencia que supone la gripe y la neumonía todos los años.

Según opinión de nuestro consejero de Salud, el doctor Domínguez (artículo publicado el 22 de noviembre en este mismo periódico): "Las vacunas son la protección más eficaz frente a las enfermedades infecciosas", afirmación con la que estoy absolutamente de acuerdo.

Lo que no termino de comprender es por qué todavía hay mucha gente que no se vacuna de la gripe (muchos de ellos sanitarios), poniendo en riesgo, no solo su salud, sino también siendo vehículo de gérmenes para propagar las infecciones. Los mayores y los pacientes con enfermedades de base, que tienen una inmunidad menos efectiva, son los que tienen más riesgo de sufrir complicaciones.

Lo mismo se puede extrapolar a la vacuna del neumococo (enfermedad de alto riesgo, con una incidencia alta y una mortalidad importante). Aunque disponemos de una vacuna más efectiva, que produce memoria inmunológica y evita portadores, que solo se debe administrar una vez en la vida y que es con la que actualmente se vacuna a los niños, se continúa vacunando a los adultos con una vacuna que no está teniendo los resultados esperados, que no evita a los portadores, que pierde eficacia con el tiempo y con la que es necesario revacunar.

Siendo un problema tan importante de salud (852 pacientes creo que no es una cifra nada desdeñable) y teniendo una vacuna mejor que la que ahora administramos, ¿cuál es la razón por la que el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea no quiere poner una dosis a los pacientes de riesgo como asmáticos, bronquíticos crónicos, diabéticos, pacientes con antecedente de neumonía o ancianos?

La respuesta es muy sencilla: las autoridades sanitarias de Navarra no quieren apostar de una manera clara y decidida por la actualización de las vacunas en el adulto en Navarra y seguir la senda de otras comunidades que ya lo han hecho, como La Rioja, Madrid, Galicia, Asturias y Castilla León.