Onomástica

06.01.2020 | 06:16

Enero está recién estrenado. Hará los años de sucesos difíciles de olvidar. Los pueblos de la Zona Media y la Valdorba se manifestaron por la gratuidad de la AP-15 allá por el año 2000. Lugar elegido Beriáin, un domingo por la mañana. Aunque hacía frío, hacía sol. Hasta ahí bien. En el momento que llegamos, mis temores fueron incrementándose. Destacamento de uniformados nos miran impasibles. Uniformes oscuros, caras ocultas... Esto me huele mal. ¿Quién es esta gente?

Los recuerdos son claros, como si hubieran sucedido ayer mismo. El prólogo no pudo ser más impactante. Andanada de disparos al aire. A día de hoy me sigo preguntando: ¿Casualidad? ¿Coincidencia? En el mismo instante que atronó la descarga nos sobrevuela un avión a muy baja altura enfilando hacia el aeropuerto de Noáin. La munición sería de fogueo, sólo ruido, porque si no, las consecuencias habrían sido desastrosas. No les faltó más que la formación en cuneus, táctica de combate de las legiones romanas de Julio César cuando invadieron el país de los bascos al que llamaron Navarrorum (65 años a.C.).

La edad de los manifestantes, gran mayoría gente madura, algunos abuelos y mujeres con niños. Hubo quien volvió a casa más que maltrecho, con lesiones serias. Varias costillas rotas, según informe médico. Los que pudimos correr, ilesos, pero acojonados.

Al día siguiente, lunes, el portavoz de UPN, Sr. Alberto Catalán, publica una nota de prensa -conservo el escrito- en la que, entre otras cosas, alega "... lamentar profundamente la crispación... La Guardia Civil pudo extralimitarse..." Estaba allí. No llovía. Agua, se entiende. Hostias, a mansalva.

Por si algún escéptico lo duda, es fácil. Fecha y lugar señalados. Salvo que haya desaparecido, constará en los archivos. Un hecho como el mencionado no pasa desapercibido. Tanto en aquella ocasión como en manifestaciones posteriores, en todo momento nuestro proceder fue pacífico, sin violencias. Las malas lenguas aseguraron que un guardia recibió un navajazo. Mentira. Mentiroso no es sólo aquel que dice mentiras, es también el que esconde la verdad. Como dicen en mi pueblo, se les ve el plumero.

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