Yesa y el equilibrio estricto

08.01.2020 | 06:16

De todo el debate que se ha generado tras la presentación de las conclusiones del informe, elaborado por Geoconsult y un importe de 222.337,51 ?, para el Gobierno de Navarra uno de los términos más llamativos es el de equilibrio estricto. Aprovechando unas conclusiones bastante maquilladas, que intentan relativizar los problemas detectados en el propio informe y presentan soluciones que se supone garantizarán mañana lo que no ha podido garantizarse hasta hoy, lanzan un término que al ciudadano poco informado puede llevarle a engaño. Parece trasmitir seguridad cuando se trata de todo lo contrario. Y ello porque equilibrio estricto implica ausencia de margen para la estabilidad.

El uso de este término no es casual. Se deriva del hecho de haber llegado a la conclusión de que el factor de seguridad está en torno a 1. Esto quiere decir que las fuerzas de deslizamiento y de sujeción se hallan en la misma proporción, y es igual de probable que se produzca un deslizamiento como que no. Ninguna obra, a fecha de hoy, sería aprobada con tal grado de incertidumbre. A la par, se esconde que desde los valores iniciales del factor de seguridad en torno a 1,4 se ha ido pasando a 1,2 y ahora a 1,0. La eterna promesa de estabilidad no ha sido cierta y a fecha de hoy se tiene que volver a prometer algo que sí sabemos que costará mucho dinero, pero que nadie puede asegurar vaya a ser resolutivo.

Ésta es la razón por la que nuevamente vuelven a aparecer grietas en las laderas de Yesa y confirman que frente al "son movimientos locales que no afectan a la globalidad" de la CHE se puede asegurar con más rigor que "es el deslizamiento global lo que provoca esos movimientos locales".

La CHE y el Gobierno de Navarra en complicidad, con el término equilibrio estricto, intentan transmitir la idea de seguridad, pero la realidad es todo lo contrario. Es un término inaceptable para unas laderas que habrían de almacenar casi toda el agua que el río Aragón aporta en un año medio. El Gobierno de Navarra debería enmendar su planteamiento y hacer otro informe, sin trampas, de la ladera izquierda que tiene tantos problemas o más que la derecha.