Reflexión de un vecino de Mendillorri

25.01.2020 | 06:16

Parece que existe un veto específico dirigido al barrio pamplonés de Mendillorri. Tres han sido las prohibiciones del actual gobierno municipal en sus seis primeros meses de legislatura, tres actos comunitarios de ámbito cultural y festivo han sido denegados bajo pretextos basados en hipótesis carentes de fundamento. La primera prohibición llega con la jornada cultural organizada por la asociación de dantzas Eluntze en el mes de septiembre. Un fin de semana repleto de propuestas culturales y festivas que reunía a más de 200 dantzaris. La excusa esgrimida por Navarra Suma para prohibir los actos era que podía causar molestias vecinales. Como nunca han tenido en cuenta a los y las vecinas de Mendillorri, no está muy bien que hablen por nosotras.

La segunda ocurre en el mes de octubre cuando desde el Ayuntamiento se prohibe la comida popular del día de los menos jóvenes. Una fiesta popular y original que nace de la apuesta de los vecinos no tan jóvenes del barrio por generar comunidad y mantener la buena armonía vecinal. Una fiesta que cuenta con la participación de 300 vecinos. El argumento utilizado esta vez fue que no estaban totalmente seguros de que el espacio se fuera a utilizar correctamente. Conviene recordar que la comida lleva celebrándose cinco años, que cuenta con la autorización de las direcciones de los coles donde se realiza y que nunca ha existido problema alguno respecto al uso del espacio concedido. La última prohibición llegó el día 23 de diciembre, la asamblea de cuadrillas organizaba una comida para 250 jóvenes del barrio. La asamblea de cuadrillas ha conseguido abrir un espacio plural y heterogéneo en nuestra comunidad, un colectivo formado por personas jóvenes diversas con ganas de movilizar y enriquecer nuestra comunidad. El actual equipo de gobierno decidió prohibir esta comida.

UPN siempre ha sido ajeno a la vida comunitaria de nuestro barrio, nunca abrió espacios de diálogo ni acciones propositivas conjuntas con nuestras vecinas, Mendillorri siempre ha estado fuera de sus intereses. Nuestros vecinos no deberían ver su bienestar social cuestionado, no deberían tener que pedir permiso para disfrutar de sus calles y espacios de socialización. No queremos vetos queremos continuar trabajando por y para nuestra comunidad con respeto y pluralidad.