La baja de Lucas Torró, el cerebro incombustible de este Osasuna 25/26, va a obligar a Alessio Lisci a abrir el mapa de Tajonar en busca de soluciones. Torró, que hasta su sanción ha sido indispensable para el italiano, deja un vacío que no solo se mide en kilómetros, sino en la jerarquía del mediocampo navarro. El técnico italiano se enfrenta ahora a un puzle con tres piezas muy distintas, donde el peso de los galones y el hambre de la cantera dictarán sentencia. La opción que dicta el sentido común es la de Iker Muñoz. El canterano, que esta temporada ha tenido alguna oportunidad saliendo principalmente desde el banquillo, es el relevo natural por concepto y posición.

Muñoz no solo ofrece ese equilibrio posicional que tanto recuerda al propio Torró, sino que su capacidad de recuperación permitiría al equipo mantener el bloque sólido sin alterar el dibujo. Para Iker, este partido es otra oportunidad de demostrar que los minutos acumulados son el preludio de una titularidad que reclama por derecho propio. Sin embargo, en los campos de entrenamiento se sabe que existe otra posibilidad. Asier Osambela, aunque ha sorprendido su reconversión a la zaga sigue sabiendo desempeñarse en esas latitudes del campo, Lisci valora su vigor físico para el primer equipo.

Subir a Osambela al pivote sería dotar al centro del campo de una intensidad aérea y un choque que pocos jóvenes poseen, aunque ello implique un riesgo de inexperiencia en la élite. Tampoco es descartable que se decante por una opción intermedia. Colocar a Moncayola como ancla con Moi Gómez a su lado para que se encargue de todo el juego con balón del equipo.

Osambela trata de arrebatar el balón a Catena. Oskar Montero

La opción más atacante

Por último, emerge la vía de la fantasía. La más arriesgada pero también la que te permite dar cabida a todos los hombres de ataque. Retrasar a Aimar Oroz. El 10, pieza angular ya está recuperado de sus molestias, es el jugador que todo lo aclara. Retrasar su posición a la base de la jugada es una apuesta arriesgada que dejaría más desprotegida la retaguardia, pero que permitiría encajar de inicio a todo el arsenal ofensivo —Raúl Moro, Víctor, Rubén García y Budimir—. Sería una declaración de intenciones total, pasando del equilibrio de Torró a la creatividad de un Aimar que, desde más atrás, tendría todo el campo de frente para dirigir la orquesta rojilla. Alessio Lisci tiene la última palabra, pero opciones, claramente, tiene para elegir.

Bonel, con el primer equipo

El Club Atlético Osasuna regresó esta mañana a los entrenamientos con una sesión que se desarrolló a puerta cerrada en El Sadar. La sesión de consistió en ejercicios de activación, evoluciones y plan de partido. Los jugadores de Osasuna Promesas Asier Bonel, Carlos Lumbreras y Stamatakis completaron el entrenamiento. Iker Benito prosiguió con el proceso de recuperación de su lesión de rodilla. Hoy, el equipo trabajará en Tajonar en una sesión cuya primera parte se desarrollará a puerta cerrada. Posteriormente, Osasuna se entrenará a puerta abierta (a partir de las 11:20, aproximadamente).