Cartas al director

El barrio sí que importa

07.11.2020 | 23:50

Llevo más de 25 años dedicándome a la orientación educativa, los últimos diez en el barrio de Mendillorri. Aquí he vivido momentos profesionales apasionantes, aunque no siempre fáciles, con aciertos y equivocaciones, pero siempre acompañada de un profesorado, unas familias y una red de barrio maravillosos. Una red de la que forman parte imprescindible los Servicios de Acción Preventiva Comunitaria (SAPC), trabajando codo con codo con las Unidades de Barrio y los centros escolares. El jueves me dejó helada la noticia de su posible supresión y sustitución por un servicio centralizado, desvinculado de los barrios. ¿Es posible que alguien que conozca bien su trabajo pueda plantearse algo así? Cuando algo funciona, cabría plantearse mejorarlo, pero no cambiarlo, y la experiencia demuestra que la clave para que las cosas funcionen no son los elementos estructurales sino el compromiso de las personas. Por ello si se quiere mejorar un servicio que responde a las necesidades de un barrio, se tendrá que contar con el concurso de las personas que lo han hecho realidad. Es de justicia reconocer lo que se ha hecho bien, valorar la percepción de las familias y escuchar también la voz de los profesionales que han colaborado en dicha tarea.Mi experiencia es haber vivido un apoyo constante por parte de los SAPC. Han cubierto espacios de intervención a los que nadie más podía llegar: ¡cuántos nombres, cuántas imágenes, cuántas historias de vida que se han visto acompañadas de manera continuada en el tiempo! Para los procesos de maduración personal en la infancia y adolescencia, para alcanzar un desarrollo humano integral, para saber qué hacer y dónde acompañar, hay que trabajar desde el espacio concreto de cada niño y niña, de cada joven, sin sacarle de su barrio.Esta labor no vive de las apariencias. Si buscamos el éxito inmediato de las acciones emprendidas y de los recursos empleados, una tentación común a todas las administraciones, seguramente renunciaremos al efecto profundo y prolongado de las actuaciones realmente necesarias.