la carta del día

El eterno plan inmediato de Atención Primaria en Navarra

10.02.2021 | 00:29
El eterno plan inmediato de Atención Primaria en Navarra

De todos es sabido que las cosas de palacio van despacio. Van despacio, pero van... En el palacio de la Consejería de Salud de nuestra comunidad lo único que va al orden del día son las ruedas de prensa, adornadas con propósitos, acciones y planes que acicalan –siempre sobre el papel– la labor de los y las dirigentes de turno de las distintas legislaturas.

Nos podemos remontar casi una década para recopilar la cantidad de planes maravillosos que se iban a ejecutar para reestructurar una, ya entonces, obsoleta Atención Primaria. Desde la Ley de Atención Sanitaria, Continuada y Urgente de 2013, pasando por su revisión en 2014, a la Nueva Estrategia de Atención Primaria y Comunitaria a implantar entre 2019 y 2022, intercalando supuestas acciones y mejoras y planes con motivo del covid durante el 2020, y terminando en el nuevo e inmediatísimo Plan de Acción Global de Atención Primaria y Continuada que lleva la actual consejera Induráin anunciando desde hace meses. Plan que se iba a conocer, según dijo su director general de Salud, el señor Artundo, durante las dos semanas siguientes al Consejo de Salud (que, recordemos, tuvo lugar el pasado 19 de enero) y que, por supuesto, no ha sido así.

Un plan que se ha debido gestar en poco más de un mes, contando con el periodo navideño de por medio –ya dirán ustedes–, y que pretende paliar toda la problemática acumulada en años más aquella generada por la covid. Un libro gordo de petete que ni se ha trabajado con los profesionales, ni se ha negociado con los agentes sociales, ni se ha presentado mínimamente en la Mesa Sectorial de Salud, donde ni los propios representantes de la Consejería habían, prácticamente, oído hablar.

Ahora, en la enésima rueda de prensa publicitaria, la consejera emplaza la presentación de ese supuesto Plan Global, que se basa en la anterior Nueva estrategia (que tampoco se implantó), a finales del primer trimestre, y ya veremos si no es a finales del segundo –o del 2021–, viendo el innumerable listado de planes que nunca pasaron más allá del papel o, como mucho, se implantaron a medias o a tercios.

¿De verdad se trabaja en las altas esferas de nuestro sistema sanitario? ¿Cómo se puede perder tanto el tiempo? ¿Durante cuántos años más tenemos que denunciar esta situación? ¿Durante cuántos años más tenemos que estar acudiendo a reuniones y foros de trabajo inútiles que nunca acaban en nada?

Esto sólo puede llevar a una conclusión: lo que impera en las consecutivas consejerías de Salud, llegando a su máxima expresión con la actual, es la realización de un plan de marketing, cada vez más obvio e inútil, que sirva únicamente para vender una idea de trabajo que, sintiéndolo mucho, no existe. Pues no cabe en cabeza alguna que llevemos meses y años escuchando que lo más importante de nuestro sistema sanitario es su Atención Primaria y que, a día de hoy, siga cogida por pinzas gracias, exclusivamente, a los y las profesionales que la cargan sobre sus espalda.

El hartazgo es evidente. No hay más que leer las secciones de cartas y opinión de cualquier periódico para demostrar que no es solo la covid lo que tiene a nuestros sanitarios al borde del abismo. Es esta política y trabajo de pancarta para mantenerse en la poltrona cuya consecuencia más directa es la denigración del Servicio Navarro de Salud, de sus profesionales y de los derechos de la ciudadanía.

La autora es secretaria autonómica de SATSE Navarra