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Incendios

IncendiosDPA vía Europa Press

Canadá está sufriendo una oleada de incendios en el presente año. Este país ha experimentado una serie de incendios forestales que han afectado a casi todas las provincias y territorios canadienses, excepto Nunavut y la Isla del Príncipe Eduardo. Los incendios comenzaron el 1 de marzo y aumentaron en intensidad y extensión, continuando a 12 de julio con un total de 894; el humo de estos incendios todavía afecta a millones de estadounidenses, incluso llegando a Europa tras cruzar el Atlántico Norte. Durante este tiempo, han acabado con 9,4 millones de hectáreas del total de 998,5 millones de hectáreas del país, haciendo de 2023 la peor temporada de incendios forestales en la historia moderna de Canadá. En 2023, España ha experimentado varios incendios forestales. Algunos de los incendios más grandes incluyen el incendio iniciado en San Agustín-Villanueva de Viver (Teruel-Castellón) que afectó a 4.781 hectáreas, el incendio en Baleira, Lugo, que afectó a 1.541 hectáreas y varios incendios en Asturias y Cantabria; se acaba de extinguir el último en la isla de La Palma. En total, España ha acumulado el 54% de la superficie quemada en la UE en 2023 y ha triplicado la media de megaincendios de la última década. 

En 2023, el mundo ha experimentado un aumento en los incendios forestales. Según un informe de la ONU, la amenaza de incendios forestales “catastróficos” está creciendo en todo el planeta. El cambio climático y los bruscos patrones del uso de la tierra significan que en las próximas décadas habrá más incendios forestales en amplios sectores del mundo, con un incremento estimado de un 30% para el año 2050 y más del 50% para finales de siglo. En términos ambientales, los incendios pueden afectar la biodiversidad, la calidad del aire y del agua, la erosión del suelo y la capacidad de almacenamiento y secuestro de carbono. En términos económicos, los incendios pueden causar pérdidas económicas considerables debido a la destrucción de infraestructuras, cierres de empresas, interrupción de redes de transporte y suministro, afectación del empleo y alteración de los ingresos fiscales estatales y locales. En estos días estamos sufriendo la segunda ola de calor en tierras hispanas, elevando el riesgo de aumentar el número de incendios. Nunca mejor dicho, los habitantes del planeta estamos jugando con fuego ante la pasividad y permisividad de los dirigentes políticos, que siguen con su guión ideológico, sin trabajar de forma conjunta en este nuevo escenario globalizado. Sin duda, el presente siglo XXI es el de las distintas pandemias que estamos teniendo los terrícolas. Los incendios es otra más que se suma a la larga lista.