La semana pasada estuve viendo la exposición de Javier Ciga en el civivox Pompelo. Me gusta la pintura, no soy un entendido, pero hay artistas que te remueven los sentimientos, para mí Ciga es uno de ellos. Es uno de los grandes, sus cuadros aportan técnica, perspectiva, luz, color. Y te quedas clavado admirando ese realismo, esa mirada de los personajes de sus retratos....
Disfruté mucho, por supuesto que pienso volver en otra ocasión. Pero.... cuando acabé la visita me junté en la misma sala con varias personas conocidas y coincidimos con la sensación, no sé si por falta de espacio, del amontonamiento de los cuadros. Han colocado unos pequeños cuadros de baserris en la parte alta que son difíciles de admirarlos.
Y otra mala sensación es la escasa luz que hay en la sala, no sé si técnicamente tiene que ser de esta forma, igual es para no dañar a los cuadros, eso no lo sé, me gustaría que lo explicaran. Esa fue la decepción que se quedó conmigo y con varias personas que vimos la exposición. Por supuesto, merece la pena total y absolutamente ir a visitarla. Creo que era una deuda con el pintor esta exposición permanente.