Noelia: quizás
Quizás sea muy osado por mi parte hablar de Noelia cuando no he sido ni su abogado ni incluso le he conocido. Nosotros, los abogados, hablamos en ese caso de falta de legitimidad. Sin embargo, he escuchado lo que se habla, por lo que me voy a permitir algún que otro comentario.
Relacionadas
Noelia, discúlpame, si de alguna forma te afecto negativamente, no es esa mi intención. Si me lo permites, te voy a tutear y me voy a dirigir a ti directamente. En primer lugar, quiero honrarte por tu valentía y por haber conseguido, quizás por primera vez, lo que tú querías a pesar de la oposición de mis compañeros, los Abogados Cristianos. Ya ves, a ellos lo de ser cristianos les legitima para oponerse a tu decisión. ¿Quizás te ofrecieron la vida eterna a cambio de posponerla? Porque, como especialidad, la cristiandad no está reconocida en el ámbito jurídico. Espero que mis compañeros cristianos no se abalancen sobre mí y me digan que su legitimidad les viene de tu Padre. Y adelantándome y defendiéndome de la presunta acusación, me pregunto ¿dónde está tu padre? A él, custodiado por mis compañeros cristianos, por lo que escucho, ni se le conoce ni se le espera.
Noelia, ¿sabes lo que significa tu nombre? Navidad, nacimiento, aquella que trae alegría. Estoy convencido de que eso es lo que has querido conseguir muriendo, nacer a una nueva vida porque en su día no aportaste alegría alguna y lo que te ofrecieron a cambio era insoportable. Quién sabe, ojalá si ahora te conviertes en esa niña que hace tiempo se sueña con ella, que se vive por ella y que solo sé que se llama Noelia. Y en el silencio se grite: ¡Noelia! No sé qué harás ni si vendrás pero te esperamos como lo hacía Nino Bravo en su famosa canción Noelia. Como ves, utilizo mucho el término quizás por causa de mi desconocimiento pero nos vendrías muy bien a partir de ahora para recordarnos que ese quizás no sirve, ni la abogacía cristiana tampoco, que lo que hay que intentar es llegar a su debido tiempo.
Noelia, me niego a que seas un objeto de debate jurídico entre abogados, es tu hora de que descanses en paz que ese es mi deseo ahora si legítimo.