Orar por la paz, la reconciliación y la justicia
La parroquia San Francisco de Asís de Pamplona une su voz a la de la familia franciscana para llamar a celebrar este Viernes Santo“como una jornada común de oración, ayuno y penitencia para implorar la paz, la reconciliación y la justicia”.
En mensaje del pasado 30 de marzo, el ministro general de la Orden Franciscana Menor, Fr. Massimo Fusarelli, OFM, mostraba la profunda preocupación que produce la situación actual de Tierra Santa y el Medio Oriente, “no solo por sus consecuencias inmediatas, sino también por lo que anuncia para el futuro de la humanidad”.
Tomando el ejemplo de Francisco de Asís y su encuentro con el Sultán “sin armas, sin ejércitos, sin otro capital que el Evangelio y la fraternidad”, recordaba que “nuestra arma desarmada es la oración y la conversión: a palabras de paz donde se siembra división, a gestos de reconciliación donde se levantan muros, a decisiones valientes donde sería más fácil callar”.
“En nombre de quienes no tienen voz. En nombre de los niños que no han elegido la guerra, de los ancianos que recuerdan cuando había paz, de quienes -cristianos, judíos, musulmanes- aún creen que Dios quiere para esta tierra algo distinto de lo que nuestros ojos ven”, animamos a vivir este Viernes Santo -día en que la Iglesia recuerda la Custodia de Tierra Santa- como un día de ofrenda y de clamor a Dios.
Pensamos de manera especial en Tierra Santa, pero nuestra mirada abarca todas las situaciones de conflicto en el mundo, donde las y los franciscanos estamos llamados a ser fermento de paz.
“El Crucificado no nos pide resolver lo que no podemos resolver. Nos pide no volver la mirada. Y no dejar de creer que la última palabra no es la muerte, sino la vida”.
La paz es posible. Nosotros creemos en ella. Y lo intentamos proclamar con nuestras vidas pobres, con nuestra oración, con nuestra presencia.
*El autor es párroco de la parroquia San Francisco de Asís