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El mundo al revés

El mundo al revésJavier Bergasa

Es lo que pasa en Caparroso, mi pueblo. No es una opinión gratuita sino muy fundamentada. Intentaré argumentarlo. En la historia de Caparroso, durante la 2ª República coincidieron dos personalidades de muy distinto relieve y significado. El primero, humilde trabajador comprometido con la justicia social, don Juan Bozal, constructor de carros y alcalde del pueblo; el segundo, don Rafael Aizpún Santafé, personaje de relumbrón, abogado, diputado en Madrid y ministro de comercio y de justicia, en el periodo conocido como bienio negro.

Juanito Bozal, además de los logros sociales en educación y sanidad, recuperó las tierras comunales para Caparroso, detentadas ilegalmente por los corraliceros.

Rafael Aizpún, además de atender a sus tareas profesionales de diputado y ministeriales, ocupó buena parte de su tiempo en el Congreso en impugnar la reforma agraria, en especial en su artículo 6º, el que más afectaba a Navarra: la recuperación de los comunales. El objeto y sentido de su actividad parlamentaria queda explícito en el Diario de Sesiones del Congreso y en Diario de Navarra de 12-7-32. Si los intereses que defendía el señor Aizpún hubiesen prevalecido, Caparroso no habría recuperado sus comunales, quizá el mayor activo del municipio. La lucha comprometida del pueblo, del alcalde y concejales lo impidió.

Esta es la gran incongruencia e injusticia que hace que en Caparroso, en esto, el mundo se vea al revés: Rafael Aizpún tiene su calle, un honor que a Juanito Bozal se le niega, a pesar de haberse solicitado en varias ocasiones a lo largo de la última década. La incongruencia se hace mayor sabiendo que el alcalde es socialista, algo no determinante, pues bastaría con la simple empatía del demócrata. Distorsiona más la percepción del caso una extravagancia estrambótica: entre otras peregrinas razones para no concederle su merecida calle a don Juan Bozal, se aduce que no se quiere dar a ninguna calle el nombre de un político. ¿Es más político el humilde alcalde de pueblo que el doble ministro de comercio y de justicia? Eso parece. Quizá la vergonzante razón sea que Juanito fue salvajemente fusilado. Espero estar equivocado.

Me atrevo a reivindicar aquí que la llamada Escollera se denomine paseo de don Juan Bozal. No es mucho pedir para méritos más que contrastados.