Afán recaudatorio
El Gobierno de Navarra parece haber confundido gobernar con recaudar. Mientras el transporte sobrevive entre costes disparados e incertidumbre, la respuesta es siempre la misma, más presión fiscal, más impuestos y cero acompañamiento al sector.
Se nos exige como si estuviéramos en nuestro mejor momento, cuando la realidad es justamente la contraria. Un sistema fiscal asfixiante, falsas cooperativas, falsos autónomos y empresas deslocalizadas campando a sus anchas y unos responsables dormidos mirando para otro lado. Una falta de relevo generacional, con demasiada burocracia y un sector abandonado, hacen que la profesión no sea atractiva para la juventud. El desequilibrio en la profesión es insultante, con una rentabilidad que hace muy difícil mantenerse a flote y el conflicto de Irán solo lo ha empeorado.
Los gobernantes navarros se están riendo de lo que dictan los fueros, los cuales se escribieron para ayudar y proteger al ciudadano navarro. Ya vale de discursos vacíos en los que el trasporte es ninguneado y olvidado hasta que toca cobrar.
Recordad, Navarra, la fiscalidad más voraz de toda España.
Vicepresidente de Tradisna