El otro día pasé un buen rato embobado con Linda Perry y What’s Up de 4 Non Blondes, la fuerza musical de la banda, el poderío de su voz, esa belleza de “chica más guapa del squat”, con sus rastas, el aro en la aleta de la nariz, el sombrero de copa con las gafas de aviador.
Admiro sobre todo la determinación de artista que abandona una carrera que se encaminaba por el sendero trillado del éxito marcado por las discográficas para ser fiel a su camino personal.
Me recordó la entrevista a Lauren Hill, que leí recientemente, y su negativa a seguir con el proyecto de The Fugees por razones muy parecidas.
Entonces, en el desvelo de la noche escucho la entrevista a Valentín Roma en La estación azul y cómo la conductora Carolina Alba le ofrece el cierre musical. Valentín elige a Patty Smith: “¿qué canción quieres? “Horses”, responde él sin dudarlo y empieza a sonar.
Inmediatamente surge la comparación entre las dos canciones y me doy cuenta de que si What’s Up me parecía poderosa ayer no sé con qué palabra describiría Horses.
Carolina comenta: “además, Patty Smith es premio Príncipe de Asturias de la cultura este año” y mi reflexión gira hacia el recuerdo de cuando este premio fue concedido a Susan Sontag, en 2003. Cuando esto sucedió, me di cuenta de que este premio vive del prestigio del premiado y así como el Nobel o el Oscar, por ejemplo, aportan su valor al premiado, el de Asturias es todo lo contrario, vampiriza el prestigio del premiado.
Me disgustó cuando me enteré de la concesión del premio a Patty y me pareció ver la huella de Leticia Ortiz tras la decisión, como cuando eligieron a la pareja de Susan Sontag, Annie Leibovitz, para hacerse el álbum de fotos de la familia real, para impregnarse de un prestigio que, en mi opinión, nunca tendrán.
Me encanta la gente que sabe decir no, que no recoge premios, que destapa la perversión de un mecanismo por el cual alguien se arroga el derecho a decir: “eres buena” para evitar responder a la pregunta: “y tú ¿qué mérito tienes?”.
Ahora conceden el Príncipe de Viana de la Cultura a Aurora Beltrán y como fan de Belladona me alegro mucho por ella, por su enorme carrera y por el premio que gana un poco de prestigio.