Hace unos meses, un policía foral fuera de servicio -aprovecho para mandar un recuerdo y mi pésame a los familiares de los cinco policías forales fallecidos en un trágico accidente- me advirtió amablemente que las personas que nos desplazamos en silla de ruedas eléctrica o manual no debemos hacerlo por el carril bici, según la normativa vigente.

Tenía razón, pero hay realidades legales que son superadas por la realidad de cada una de las personas que nos movemos con esas maravillosas máquinas. Desplazarnos por esos carriles contribuye a no tener que trotar con lo inconveniente que supone para la espalda de cada uno de los que vamos en esas sillas. Simplemente, guardando el respeto debido de todos los viandantes por los carriles bici podemos hacerlo sin problemas. Si hay que adelantar, tocar los timbres de las bicis o si hay que girar mover el brazo en la dirección correspondiente.

Si el artículo de esa normativa sigue vigente, sirvan estas líneas para animar a sus responsables a que lo modifiquen cuanto antes en el sentido de que dejen que cada persona opte de manera voluntaria por la zona que desea desplazarse. Por el bien de todos. Gracias.