Padres y madres de la mano de sus móviles
Me parecen muy bien las medidas que en diferentes países, contando el nuestro, se van a aplicar conforme a redes sociales en menores de 16 años. Todo lo relacionado con pantallas en edades tempranas y hasta un completo desarrollo del cerebro, cuanto menos, mejor. Pero no quiero centrarme en los más pequeños, que, aparte de para protegerlos de tecnologías abusivas, pocas veces más nos acordamos de ellos y de ellas. Quiero hablar de quienes cuidan de ese sector. Padres, madres o distintos familiares a cargo.
Cada día veo repetidas veces imágenes de madres recogiendo a sus hijos del colegio sin separar la vista del móvil. Hijas que reclaman la atención de los padres, la cual está absorbida por los incesantes vídeos que miran en sus smartphones. Niños que lloran y padres que no dejan que eso les distraiga de su llamada telefónica. Madres que cruzan carreteras sin levantar la cabeza de la extensión tecnológica de su mano, gritando a sus niñas que se den prisa.
Como madre y maestra, esto me preocupa mucho. Esta adicción a las tecnologías está afectando a nuestras niñas y niños. No solo por lo que la exposición directa a pantallas pueda provocar en su desarrollo cerebral, sino por lo que la actitud de sus familiares influye en su desarrollo personal, emocional y social, con graves efectos en su infancia, adolescencia y edad adulta.
¿Cómo les vamos a decir a los menores de 16 años que no estén con el móvil, si los mayores (en todo rango de edad sin apenas exclusión) están enganchados a la pantalla?
*La autora es madre y maestra