Síguenos en redes sociales:

Clubes de fútbol sala de Tudela

Clubes de fútbol sala de TudelaMagnific

“Pasan los años, pasan los jugadores, la directiva mañana ya no está, yo quiero al club, quiero esta camiseta, y a los corruptos fuera del Sadar”.

Esta pequeña gran estrofa que se canta desde las gradas de El Sadar viene muy bien para describir lo que está sucediendo actualmente con dos de los clubes más importantes de Tudela.

No quiero empezar diciendo que las noticias con las que abren actualmente los periódicos o los informativos eran algo que ya se podía prever, pero creo que a nadie le ha podido coger por sorpresa. Quizá sí la dimensión que ha alcanzado el asunto, pero no la opacidad con la que se ha trabajado durante estos años.

En los años en los que ocupé un cargo en el Ayuntamiento de Tudela ya había un club que estaba bastante herido económicamente. Entonces se decía que la única salida para la entidad era reformar el polideportivo, cuyo coste superó el millón de euros. Incluso otros partidos políticos defendían que lo mejor era construir un nuevo polideportivo por tres millones de euros.

A mí me costó salud y, finalmente, el puesto, porque nunca aprobé ninguna iniciativa destinada a un club deudor. Todos los partidos, incluido aquel en el que yo militaba, apostaron por salvar al club. Aquello me generó un desgaste que ya no pude subsanar.

Y sí, me apetecía escribir estas líneas para decirles a todas esas personas que no tenían razón. O peor aún: que sabían que esto iba a acabar pasando y prefirieron no reconocerlo a cambio de cuatro votos que ahora no valen absolutamente para nada.

Quiero recordar que el fútbol sala nunca fue un club deportivo al uso; siempre fue una Sociedad Anónima Deportiva. Y, aun entendiendo que realiza una labor deportiva y cultural muy positiva entre los más jóvenes de nuestra ciudad, no deja de ser una empresa que, como cualquier otra, busca obtener beneficios, independientemente de quién sea la persona que la dirija.

Entiendo que al grupo municipal que gobierna el ayuntamiento este asunto no le habrá pillado por sorpresa y que puede resultar complicado romper relaciones con un club de la ciudad. Ahora bien, lo que sí pido a este ayuntamiento es que aclare si estaba al tanto de algunas de las irregularidades que están apareciendo en los medios de comunicación sobre alguno de estos clubes, incluido todo lo relacionado con el cobro de subvenciones que también ha sido reflejado en diversos artículos.

Pero, sobre todo, pido a cualquier grupo municipal que denuncie cualquier posible indicio de fraude que haya podido afectar a nuestro ayuntamiento. Sé que es difícil cuando se tiene un gobierno que hace del oscurantismo una forma de actuar, pero hay que intentarlo. Porque en este caso, o en esta trama, hay más de un nombre que limpiar y, sinceramente, a mí el único que me preocupa es el de Tudela.