Una historia de casi nada
A Short History of Nearly Everything, del periodista Bill Bryson, constituye uno de los libros de divulgación científica con mayor difusión de todos los tiempos. Publicado en el Reino Unido en 2003, vendió más de 300.000 ejemplares en sus primeros meses en ese país. Está traducido a una docena de idiomas, castellano (Una breve historia de casi todo) y euskera (Ia denaren historia labur bat) incluidos. En su obra, Bryson hace un recorrido por el saber humano desde los albores de la Edad Moderna hasta nuestros días a través de la gente que hizo esos descubrimientos que cambiaron el conocimiento que el ser humano tiene del mundo y de sí mismo. Con un estilo sencillo y ameno, este británico nacido en los Estados Unidos introduce al lector en el mundo de las ciencias generales, desde la Astronomía y la Física de partículas hasta la Química y la Paleontología, desde el Big Bang hasta los últimos descubrimientos sobre el genoma humano. A pesar de su título, está lejos de la brevedad. Su versión en lengua vasca tiene 450 páginas de letra menuda no apta para lectores que no hayan corregido su presbicia. A mí me faltan algo más de 60 para acabarlo. En lo que llevo leído, he visto impresos los nombres de centenares de científicos. Más de la mitad de ellos son del mundo anglosajón, especialmente británicos y estadounidenses, pero también australianos y canadienses. Hay, así mismo, mucho francés y mucho alemán. También nórdicos, suizos, austriacos, italianos y holandeses. Algo menos rusos, polacos y checos. Y muy pocos de otras latitudes, si exceptuamos algún hindú o algún japonés. Españoles, en cambio, ni uno solo en las casi 400 páginas que llevo leídas. La contribución española a la Ciencia es la historia de nada, o casi nada. Curiosamente, es españolizar a los niños vascos y catalanes el gran objetivo de la reforma educativa que pretende el actual ministro de Educación y su partido, el PP.