los políticos de este gobierno y los del anterior están encantados con los resultados del informe Pisa. Los actuales porque se han dado a conocer cuando ellos gobiernan y los de UPN porque los estudios que dicen que los chavales y chavalas navarras son bastante buenos a nivel mundial en mates, ciencias y comprensión lectora se hicieron cuando ellos gobernaban y por tanto bajo los esquemas educativos que ellos diseñaron. Estaban, todos, encantados de conocerse. Estos chavales y chavalas, dentro de pocos años, sin embargo, posiblemente se caguen en el Pisa, en Europa, en la comprensión lectora, en lo contentos que estaban los políticos en 2016 y en la madre que nos parió a todos, porque, pese a ser una gente en general estudiosa, inteligente y esforzada -a pesar de los habituales clichés repetidos desde el siglo I- una buena parte de ellos no encontrará trabajo -tenemos el doble de paro juvenil que esa misma Europa que tiene peores resultados académicos-, si lo encuentran lo encontrarán en pésimas condiciones de estabilidad y remuneración, tendrán que encadenar decenas y decenas de contratos basura, muchos no hallarán ni de lejos una ocupación relacionada con sus estudios, les intentarán vender un piso por unos 15 años de su sueldo íntegro y mientras les cuentan lo maravillosa que es esta tierra que tanto dicen amar esos políticos les dirán que aquí no hay sitio para todos ellos, aunque no a la cara. Es asombroso cómo se comen las pollas cuando se trata de pavonearse de resultados ajenos a los 15 años y cómo dejan de hablar del tema cuando hablamos de tasas de paro, de los sueldos o de que somos la comunidad de España en la que menos jóvenes hasta 29 años viven emancipados, apenas 1 de cada 5. Esta generación -y varias más- sí que van a estar pisadas y bien pisadas. Y esto es cosa de los gobiernos anteriores y de los que están si la situación permanece así.