El silencio del presidente de Osasuna comienza a adquirir la altura legendaria que con el paso de los años adquirió el de Salinger. Dentro de unos lustros, los ahora osasunbebés se contarán la historia de aquel mandamás rojillo que abandonó su cargo tras más de una década en el club habiendo ofrecido sus últimas palabras públicas en una televisión de Fustiñana 10 años antes. Luis Sabalza, buen hombre seguro, ha optado por comportarse como si dirigiese la CIA y manda a hablar a sus súbditos, el último el directivo con menos experiencia, Ramírez. Ha pasado más de un mes desde que se calzaron a Enrique Martín, hemos jugado 3 partidos en los cuales hemos obtenido 0 pintureros puntos, perdimos también en la ida de la Copa, nuestro máximo goleador parece de uñas con el nuevo entrenador o al revés, somos últimos, nuestra media de puntos da para descender aproximadamente en la jornada 30, jugamos cada día peor y Sabalza ante todo esto opta por no abrir el pico, envía un mes más tarde a Ramírez y éste descarga la responsabilidad en el director deportivo. Todo de una responsabilidad, valentía y entereza que se estudiarán en Yale. A su vez, los aficionados tenemos que estar rezando para que vuelva el jugador que el mismo Sabalza largó para Alemania sin que nos hayan aclarado aún ni Sabalza ni jugador los motivos reales por los cuales se largó y ahora quiere volver porque no juega, hurtando al aficionado la información completa de si estamos ante un jugador que se quiso ir ya este año o un jugador al que no le hubiese importado estar un año más. Estos detalles igual para el presidente y esta gente no son importantes, pero para los aficionados son muy importantes. Todo esto nos está siendo hurtado por unos directivos incapaces por completo de comportarse como seres adultos, con la gran fortuna de tener la afición más santa de Europa y de tan puro santa quién sabe si boba.
- Multimedia
- Servicios
- Participación