Meteoritos

Godofredo

29.12.2019 | 06:16

Desde la batería, marca el ritmo a su grupo musical. Desde la presidencia de la Cámara de Comercio, ejerce de cantautor de la política navarra. Con letras filosóficas como "el dinero no tiene corazón y necesita confianza", irónicas como "la Cámara no entra en política" o tenebrosas como "estas elecciones (2015) son atípicas, complejas, difíciles y podrían perturbar el horizonte económico". Canciones con mensaje. Sus estribillos redundan en peticiones de "estabilidad política, sin entorpecimientos ni regulaciones a los empresarios". Una matraca en cada bolo institucional, sobre todo si lo comparte con la primera autoridad de la Comunidad. En ese sentido es muy partidario de los dúos. De la derecha y el PSN, claro. Los demás desafinan. Tono mayor para estimular a Chivite y Esparza a una "legislatura estable, sin sobresaltos, previsible e ilusionante". Tono menor para expresar su "perplejidad y tristeza" por el intento de gobiernos imposibles entre antagónicos. Javier Taberna Jiménez, abogado y baterista -seudónimo artístico Godofredo de Dax-, es un gregario de lujo de los empresarios y de la derecha política. Siempre a su servicio como promotor de asociaciones empresariales, asesor de empresas, negociador de convenios y muñidor de alianzas políticas y nombramientos. El empresario hotelero Antonio Catalán disuadía al PSOE de experimentos alternativos en Navarra. Quebrada por fin esa tónica dominante, Taberna invita a la cohabitación: "busquen los acuerdos que garanticen una estabilidad parlamentaria basaba en la fuerza que da el 62% de los votos del hemiciclo". Va a ser que no. El pamplonés Taberna debutó en política como joven concejal de UCD. Llegaba a la plaza Consistorial en su motocicleta Vespa. Después, Partido Liberal y UPN. Más tarde, la dirección cameral. El mundo económico y su influjo en la política. Mandato hasta 2022, cuando sumará 31 años de presidencia. Con 72. Toda una vida. Ni pop, ni soul, ni blues. Bolero.