Editorial

Ejemplaridad en Seguridad Ciudadana

03.06.2021 | 00:54

El comportamiento del concejal Javier Labairu al cometer una presunta infracción y la falta de transparencia recuerdan al 'caso Polo' en una área que la derecha ha utilizado para tener un cuerpo policial a su servicio

Javier Labairu deberá responder como concejal delegado de Seguridad Ciudadana tras conocerse su dudoso proceder tras retirarle el vehículo la grúa y recuperarlo sin haber pagado la tasa y la denuncia pertinente. Vehículo que se encontraba estacionado en zona azul sin el correspondiente tíquet. Al parecer cuatro horas después de quedarse sin coche el edil se personó en las dependencias de la grúa acompañado de un policía municipal para retirarlo aportando un informe escrito a mano, sin fecha ni hora concreta y firmado por un agente que no estaba destinado a este servicio. Por mucho que su grupo lo niegue todo parece indicar que ha cometido una infracción de tráfico, incluso en el supuesto de que el tíquet estuviera –tal y como mantienen– en el interior del coche y en una zona no visible. Tiene la obligación de pagar la multa tal y como establece la ordenanza que exige expresamente que la tarjeta ha de estar "perfectamente visible", y es su deber más que el de ninguno –como máximo jefe del cuerpo policial– de cumplirla como cualquier otro ciudadano, por no hablar de la existencia de un presunto trato de favor para legitimar la retirada gratuita del vehículo y la elaboración de un documento que lo justifique tal y como apunta EH Bildu, que también pide la dimisión del director de Seguridad Ciudadana por "obstaculizar la investigación" al tardar casi siete meses en ver la luz. Desde Navarra Suma niegan que se hayan puesto trabas para facilitar el expediente pero la correlación de hechos indica que el propio secretario tuvo que avalar el acceso a la información (relación de vehículos retirados por la grúa sin cobro) pese a que se alegaba que eran datos confidenciales. Labairu se hizo célebre durante la pandemia por el diferente celo en materia de seguridad en los diferentes barrios. También terció para que las comisiones de fiestas de los barrios contraprogramasen actividades como calderetes el 6 de junio del año pasado. La impruencia de Labairu y un comportamiento tan poco ejemplar recuerdan inevitablemente al de su antecesor en el cargo Ignacio Polo quien tuvo que dimitir tras triplicar la tasa de alcohol permitida conduciendo un auto del Ayuntamiento y tras chocar con un vehículo aparcado. Aunque fue condenado siempre defendió que había cometido una falta y que los agentes, a los que se abrió un expediente, actuaron por animadversión. Llueve sobre mojado en un área que en manos de la derecha ha sido polémica. Llevar la seguridad no significa tener un escuadrón a tu servicio.

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