Mesa de Redacción

La verdadera ideología trasnochada

10.02.2020 | 08:08

El martes Cáritas presentaba las conclusiones del Informe Foessa sobre la situación de la exclusión social en Navarra y relataba la dura realidad que viven aún miles de familias. Pese a que se ha reducido un 9,5% en los últimos cuatro años, todavía hay 14.000 personas en situación pobreza severa y un total de 103.000 en riesgo de exclusión. La pobreza no es algo lejano. Convive aquí mismo, junto a cada uno de nosotros y nosotras. Muchas veces, justo a nuestro lado. Hoy se celebra el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Solo en el Estado español 12,3 millones personas (26,1% de la población) se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión. Es cierto que se ha avanzado en países de África y Asia, pero aún hay millones de personas que sobreviven en condiciones de miseria extrema. Y al mismo tiempo, amplias capas de las sociedades occidentales, sobre todo en EEUU y en la UE, han sido víctimas de un empobrecimiento progresivo durante los últimos 10 años. Por el contrario, quienes acumulan la riqueza son cada vez más ricos y unos pocos cientos de personas manejan la misma riqueza que miles de millones de seres humanos. En el Estado español, 20 personas tienen tanto dinero como el 30% de sus habitantes. La desigualdad tiene causas objetivas -empleos precarios, salarios ínfimos, desatención social, guerras, saqueo medioambiental, políticas fiscales de mínimos y trasvase de la riqueza común a los bolsillos privados de unos pocos- que hacen que cada años mueran millones de personas solo por la lucha inhumana, por la acumulación desaforada de riqueza. Por ello, no cambia la necesidad de mantener la batalla ideológica por construir un modelo económico que priorice la solidaridad, la cohesión social, el reparto justo de la riqueza, la ética humanista, la libertades democráticas y los derechos humanos. Todo aquello que molesta a las ideologías trasnochadas y viejas del capitalismo moderno. El día contra la pobreza debe ser también un reflexión contra la riqueza ilegítima que masacra seres humanos y destruye el planeta.