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Mesa de Redacción

Javier Encinas

Larga vida en la oposición

Larga vida en la oposiciónJavier Bergasa

La vida en la oposición es dura. Lo saben bien Javier Esparza y Cristina Ibarrola, los máximos jerifaltes de UPN. Expresidente y presidenta tienn en común, además de la militancia, haber paladeado brevemente las mieles del poder. El primero se incorporó al debilitado Gobierno de Barcina cuando esta expulsó al PSN, y la segunda dispuso de seis efímeros meses para sacar brrillo a la vara de mando en Pamplona. Hoy los dos viven pendientes de las noticias sobre corrupción que, para su desgracia, no aparecen en la gestión del Gobierno de Navarra. También lo percibe así buena parte de la sociedad navarra, que sabe distinguir perfectamente lo que son las conductas presuntamente ilegales de Cerdán de la gestión diaria que hace el Ejecutivo de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, con el apoyo externo de EH Bildu.

Un gobierno que tiene el respaldo muy mayoritario de la ciudadanía mientras las derechas sufren ya afonía por la reiteración de demanda de elecciones. Sabedora, por fin, de que la legislatura se va a completar, Ibarrola juega a vidente y vaticina que UPN gobernará en solitario y lo hará durante “mucho, mucho, mucho tiempo”. Casi nada es descartable en el apasionante mundo de la politica pero no parece que los partidos progresistas vayan a perder su amplia mayoría parlamentaria ni que UPN vaya a engatusar a PSN para que le permita gobernar perseverando en los insultos y descalificaciones hacia la presidenta Chivite. Improperios como los que se escucharon este sábado en el Día del Partido, ese que UPN programaba en el pasado lo más pegado a la festividad del patrón de Navarra para tratar de fusionar su sigla con la Comunidad Foral y que desde hace unos años festeja de manera alicaída sin fecha fija. Signo inequívoco de que el paso del tiempo no juegan a su favor. l